Pintura del encuentro entre Gil Gonzáles y el Cacique Nicaraghuac

Pintura del encuentro entre Gil Gonzáles y el Cacique Nicaraghuac
Pintura de Juan Fuchs, un artista con alma nicaragüense "El encuentro entre Gil Gonzáles y el Cacique Nicaragua"

lunes, 20 de noviembre de 2023

EVARISTO CARAZO

 


 











EVARISTO CARAZO Nació en Rivas, el 24 de Octubre de 1821, hijo de Lorenzo Carazo Alvarado Costarricense y la rivense Rosario Aranda Muñoz,

   Evaristo Carazo Aranda participo como candidato por el partido conservador a la presidencia de Nicaragua, y se enfrentó en los comicios electorales a Pedro Joaquín Chamorro, El Coronel Carazo era el favorito del Presidente Adam Cárdenas, además de que fueron concuño y siendo los dos rivenses, tenían ideas afines, además ambos estaban casados con dos hermanas:  Engracia Hurtado Bustos y Asunción Hurtado (hijas de José María Hurtado de la Peña y Antonia Bustos de la Cerda).

   Las elecciones las gano el coronel Evaristo Carazo contundentemente y tomo posesión de la Presidencia de la Republica de acuerdo con el artículo 32 de la Constitución de 1858. el primero de marzo de 1887 en medio de grandes festejos y entusiasmo del pueblo que cifraba sus esperanzas en el nuevo gobernante, militar de carrera donde se destacó y alcanzó el grado de coronel en 1855, en la Guerra Nacional contra el filibustero, mercenario William Walker.

  Era el quinto presidente que tomaba posesión en la fecha señalada por la constitución sin solución de continuidad. Primera vez en la Historia Republicana de Nicaragua que ese acontecimiento sucedía y constituye uno de los logros democráticos que a su favor tienen los 30 Años de gobierno conservador.

   Evaristo Carazo era un pequeño burgués acomodado que se dedicaba al negocio de compra y venta de caballos y mulas que exportaba a costa Rica. No pertenecía a la oligarquía financiera de oriente ni a la casa gobernadora, aunque hacia negocios con ellos.

   Desde 1882 sabia que tenía un padecimiento cardiovascular. Había estado tratando de hacer un viaje a los Estados Unidos con el fin de someterse a exámenes médicos y tratamiento.

   Gratus halftermeyer se refiere al coronel Carazo así:” El Coronel Evaristo Carazo subió a la presidencia en 1887. Fue modelo de presidentes, en cuanto a pureza administrativa, el 28 de marzo de 1889 el Congreso lo ascendió a Gral. De División.

   El panorama político y social que se presentaba a la administración Carazo era Halagüeño. No había señales de problemas políticos; el crédito interno y externo era bueno, las obras de progreso continuaban cumpliéndose sin dificultad y se proyectaron e iniciaron otras, Según testigos de la época, el país marchaba bien de acue3rdo con el temperamento de Carazo: Calmo bondadoso, probo, poco instruido, pero sagaz y de ideas liberales y progresistas.

   A pesar de estos buenos augurios, el gobierno de Carazo comenzó a ser obstaculizado por la fracción del partido Conservador llamada genuinos, al ser intransigentes y hacer una oposición sistemática, en lugar de acuerparlo por ser conservador y mantener las conquistas logradas por ellos. A un así Carazo continuo su gobierno. Fundo el Banco de Nicaragua, el que comenzó a funcionar a principios de 1889 y todas las operaciones bursátiles eran publicada en ala gaceta. Ordeno la formación de una sociedad que se encargaría de dotar de agua potable a la ciudad de Managua, perforando el primer pozo frente al Lago Xolotlán en el sitio llamado Chila mate

   En un informe presentado al congreso en 1887, el Presidente Carazo dio a conocer que la deuda externa, que se había cancelado en su totalidad en el Gobierno de Zavala, nueva mente gravaba sobre la economía del país por el préstamo contratado con el sindicato Ingles Etheburga por L. 285,000(doscientas ochenta y cinco mil libras Esterlinas) durante la administración del Dr. Cárdenas.

   Como hemos dicho anteriormente el Presidente Carazo No gozaba de buena salud el viaje que tenia pensado hacer a los estados Unidos con el fin de someterse a exámenes tratamiento adecuado. No lo realizo debido a los multi9ple obligaciones políticas En el Diario de Enrique Guzmán hay una nota escrita el 21 de marzo de 1887 que dice lo siguiente: “Isidro, con quien converso largamente dice que don Evaristo parece encontrarse enfermo y poco acostumbrado al género de vida que impone el nuevo cargo. José Dolores Gámez se refiere a los sinsabores que origina el alto cargo que desempeñaba: “los disgusto, las amarguras sin cuento, que día a día, hora a hora, minuto a minuto tuvo que apurar aquel virtuoso patriota”: En 1886 el Dr. Maliaño ( de Rivas), según datos de persona de todo crédito, que tuvieron a la vista la historia clínica y el informe enviado al Dr. Cárdenas y que sus familiares guardan en su archivo , decía que el Señor Evaristo Carazo presentaba los siguientes síntomas: cansancio, cada vez que hacia esfuerzos por pequeños que fueran, inflamación en los tobillos y pies , hígado crecido y doloroso.

   Estos datos enumerados por el Dr. Maliaño y enviado al Dr. Cárdenas mostraban al presidente Carazo estaba en insuficiencia cardiaca congestiva e indicaba que el padecimiento era grave y crónico.

   Coincide con el hecho que en el mes de febrero de 1889 mostro síntomas y signos de empeoramiento, obligándolo a dejar sus funciones administrativas de la presidencia, por lo que tuvo que recluirse en sus habitaciones con el fin de estar en reposo completop0 y decidió viajar a la ciudad de Masaya, por el ambiente tranquilo y mejor clima con el fin de recuperar la salud.

   El 13 de Mayo hay otra nota referente al estado de salud del Presidente Carazo en el diario de Enrique Guzmán: “ Favio Carnevalini dice que Carazo sigue muy mal y que en opinión de cuantos se le acercan es que morirá repentinamente antes de terminar el periodo”. El reposo a que se sometió el Presidente dio buenos resultados, ya que por los primeros días de mayo había mejorado bastante y se sintió con animo despachar asuntos de la presidencia moderadamente. La mejoría persistió en Junio y en los primeros días de3 Julio decidió regresar a Mangua para incorporarse nuevamente al trabajo diario de la presidencia.

    A fínales de Julio, aprovechando la mejoría que había experimentado, el preside4nte decidió viajar a Granada con el propósito de visitar a su cuñado. El 27 de Julio, acompañado de sus ayudantes abordo el ferrocarril para dirigirse a Granada, poco antes de llegar a su destino, en un lugar llamado Las Flores, el tren que transportaba al Sr. Carazo sufrió un accidente al colisionar con una locomotora de otro tren que e se encontraba en línea haciendo reparaciones, sin que se lamentara daño alguno en las personas que ocupaban ambos convoyes. El presidente y su comitiva resultaron completamente ilesos. Pero tuvo un carácter desagradable inesperado especialmente para el Presidente que se impresiono profundamente por su precario estado de salud, consecuencia del padecimiento cardiovascular que se había agravado en los últimos meses. Inmediatamente mente después de llegar a la estación, fue conducido en coche a la residencia de su cuñado. Existe una referencia en el diario de Enrique Guzmán relacionado con el accident5e2Julio27 Viene Carazo a Granada. Al llegar a esta ciudad hubo un choque entre el tren que lo traía y otro de construcción que se hallaba en línea. Felizmente no resulto desgracia ninguna, pero el presidente debe haber llevado un gran susto. “El 31 de Julio de madrugada sufrió un inesperado ataque al corazón que fue empeorando con el trascurso del día hasta provocarle la muerte por paro cardiaco el primero de Agosto a las dos de la tarde. A esa hora el pueblo de Grabada supo de la muerte del presidente Carazo, cuando escucho doblar de las campanas que tocaban a muerto.

   Con la muerte de Carazo terminaron 30 años de paz, hubo desde el punto de vista político alternabilidad en el poder. En lo económico se comenzó a estructurar la hegemonía de la clase agro productora y exportadora basada en el café.

   Durante ese tiempo disfruto de calma y paz, Nicaragua demostró al mundo que es posible alcanzar el poder por medio de la consulta popular y no como era costumbre, a través de la lucha armada entre hermanos.

   Se efectuaron las horas fúnebres del presidente Carazo con la asistencia de todo el pueblo. El discurso en su homenaje lo dijo el periodista Pedro Ortiz. A continuación el féretro fue puesto a bordo del Vapor victoria para trasladarlo a Rivas su ciudad natal donde fue sepultado.

   Carazo no sólo fue un militar, ya que en su gobierno dio muestras de destacar la cultura, como es el hecho de que en 1888 llamó a un concurso para seleccionar el mejor trabajo escrito de la Historia de Nicaragua, para que sirviera de texto oficial en las escuelas públicas. Entre el jurado calificador estaba el educador don Miguel Ramírez Goyena. El premio era de cuatrocientos pesos y el mejor trabajo fue para el historiador José Dolores Gámez, mandándose a imprimir cinco mil ejemplares. uno de los departamentos ubicado en la franja del Pacífico de Nicaragua lleva el nombre de Carazo, en memoria de don Evaristo Carazo. El departamento fue creado en 1891, durante la administración del gobierno de Roberto Sacasa.

 


                                                                                                                                                               


 


PALABRAS DEL DISCURSO DE PEDRO ORTIZ EN LOS FUNERALES DEL PRESIDENTE CARAZO.

Don EVARISTO CARAZO, electo popularmente en los comicios de 1886. Tomó posesión de la presidencia de la República el 1° de Marzo de 1887, y muere en la ciudad de Granada de un infarto del corazón el día 1° de Agosto de 1889 sin completar su período presidencial de cuatro años.

El último de los presidentes conservadores del período de los 30 años en que el país fue regido sabiamente por gobernantes apegados a la ley, en los que “la probidad era en ellos virtud obscura, que a fuerza de característica, a nadie enaltecía” (palabras del discurso de Pedro Ortiz en los funerales del presidente Carazo).

La nobleza de su fisonomía, casi beatifica, era el reflejo de la bondad de su alma “en la que el cielo puso infinita parte de sus complacencias”. Adscrito al partido conservador, del que fue una de sus más fuertes columnas, no se apartó jamás de sus filas, no obstante, las acerbas críticas de que fue objeto su administración de parte de sus mismos correligionarios políticos.

Durante su gobierno la libertad de imprenta alcanzó su máxima expresión; los caudales públicos tuvieron en él su más celoso guardián, y la paz su más firme sustentáculo.

Su hierática sencillez de costumbres no sufrió alteración alguna con las alturas del poder que ejerció con moderación y templanza.

Con él se cierra un Capítulo glorioso de nuestra historia: de una serie de presidentes, electos constitucionalmente, en alternabilidad ininterrumpida, que, al ocupar la Primera Magistratura de la Nación, dieron honra y renombre a Nicaragua, haciendo de ella la Suiza Centroamericana.

 


 

 

LA MUERTE DEL PRESIDENTE EVARISTO CARAZO. *

- Por José Dolores Gámez –

Rivas, agosto 12 de 1889

Señor Director del Diario de Centroamérica. Guatemal



Triste y dolorosamente principió para nosotros el actual mes de agosto.

Encontrábase de paseo el Sr. Presidente Carazo, en la ciudad de Granada. el día 1° del corriente, cuando de súbito se sintió acometido de la fatal dolencia del corazón, que tanto le afligía.

El ataque fue terrible y decisivo; la lucha corta. Aún no se había extinguido el eco del último campanazo de las dos de la tarde de aquel nefasto día, cuando el ilustre enfermo pagó su último tributo a la naturaleza.

   Suele decirse que así como es la vida, tiene que ser la muerte. El Sr. Carazo murió tranquilo. pudiera decirse que sonriente. Aquella faz bondadosa, que jamás alteró la cólera, ni las malas pasiones, no sufrió alteración alguna ni con la rigidez cadavérica. El sueño de la eternidad sólo es terrible para los malvados; para el hombre bueno es reposo y quietud. descanso y calina.

   El presidente exhaló su último aliento en el seno de una sociedad, en que existía el foco de su mayor oposición política; pero justo es decirlo, al verlo desfallecido y expirante se acabaron las rencillas y prevenciones de la víspera. y sus opositores más remarcados se confundieron en aquella hora solemne con los amigos más íntimos, para postrarse todos juntos. Respetuosos y consternados. ante el lecho funerario del primer Magistrado de la República.

   Los disgustos, las amarguras sin cuento, que día a día, hora por hora y minuto por minuto. tuvo que apurar constantemente aquel virtuoso patriota, laceraron su corazón. enfermo ya por la hipertrofia. y fueron para su existencia algo así corno el traidor petardo para la confiada barca que se mece en tranquilas aguas. La muerte le hirió cuando el estado de su salud parecía mejor. cuando todo peligro mortal se creía alejado por muchos años.

El ronco estampido del cañón anunció la fatal nueva a los nicaragüenses, llevando el dolor, la consternación y la inquietud de un extremo a otro de la República.

   Moría el Presidente Carazo en hora inesperada, cuando no había fuerza pública bastante para sofocar un súbito trastorno y cuando el país, agitado y revuelto, preparándose estaba para ruda lucha electoral: moría, repito. en momentos bien difíciles para una sociedad incipiente como la nuestra, compuesta de hombres en cuyas venas no corre sino que hierve la sangre.

   La nación se hallaba acéfala repentinamente y Con lucido armamento distribuido en tres distintas poblaciones, en que mandaban jefes militares de opiniones encontradas. La lucha habría sido inevitable en cualquier otro país que no fuera Nicaragua.

   Después de honrar la simpática memoria del Presidente Carazo, los nicaragüenses todos, sin excepción alguna, dirigieron sus ojos, no a los cuarteles, ni a los jefes que los comandaban, sino a la Constitución del país, la Arbitra suprema en aquella hora solemne.

   El Ministro de Gobernación abrió el Código fundamental, y puesta la mano sobre el artículo 53, declaró' que asumía interinamente el Poder Ejecutivo nacional y que se constituía garante del orden público, mientras se designaba conforme a la ley al sucesor del Sr. Carazo.

  El Ministro de Gobernación, que es el Licdo. Dn. David Osorno, tiene también a su cargo la Cartera de Guerra, y quedó de hecho constituido en Comandante General de las Armas. Pudo en aquellos momentos declarar la República en estado de sitio por varios meses y constituirse en dictador militar, si los hijos de la tierra de los lagos fueran capaces de tolerar ese crimen y un ministro nicaragüense de pensar en semejante atentado.

   Osorno ordenó el servicio de campana en todos los cuarteles. y tornadas las precauciones del caso, para alejar hasta la más remota eventualidad de trastorno, convocó para el salón de recepciones de la Casa de Gobierno a todos los funcionarios públicos, corporaciones y vecinos más notables de la capital. para que presenciaran la apertura del pleigo secreto. marcado con el número 1o.

   A la hora señalada, el local de la cita estaba literalmente atestado de concurrentes. El Documento facilitado por el investigador José Ramírez Morales, de su archivo personal. ministro abrió una pequeña caja de madera. cerrada con llave, y sacó el pleigo, pasándolo a manos de los secretarios del Congreso. Ahí presentes. y de las personas más inmediatas. para que diesen público testimonio de que se hallaba intacto.

   Reconocida la autenticidad' del pleigo y hecha la declaración unánime de que estaba sin abrir. el Ministro rasgó la cubierta, desdobló el pleigo y leyó con voz conmovida el nombre del Dr. Dn. Roberto Sacasa. Un grito unánime. espontáneo, sonoro y entusiasta saludó entonces la elevación de aquel hombre popular y prestigioso a la silla presidencial.

   El Dr. Dn. Roberto Sacasa es uno de los nicaragüenses más simpáticos. más inteligentesy más ilustrados del país. Desde muy tierno fue enviado a Europa. y en París, en ese luminoso cerebro del mundo culto. coronó con brillo y lucimiento su carrera profesional de médico. 

   Es el Dr. Sacasa un personaje de hermosa presencia, de modales suaves y distinguidos. De correcta y fácil expresión. de modestia y honradez sumas y tan simpático para todos, que no cuenta con un solo enemigo. Es. para los nicaragüenses de la hora presente. algo así como el ramo de olivo, que anunció a Noé el día de bonanza: corno el iris hermoso, que ilumina de pronto un horizonte nublado, para indicar que la tempestad se aleja.

   Una casualidad, verdaderamente providencial. hizo que de cinco hombres insaculados, saliera precisamente el único contra quien no había odios, ni prevenciones de ninguna clase. La misma casualidad devolvió a León. la ciudad maldita por el conservatismo refractario, el poder que desde hace muchos años perdió y que nunca habría recobrado de otra suerte. Notificado el Dr. Sacasa del alto honor que acababa de depararle el destino, contestó que se presentaría a tomar posesión en la capital, hasta el 5 del mes corriente.

   Continuó, pues. gobernado el país por el Ministro Osorno. que a continuación decretó que se hicieran por cuenta del Estado los funerales del finado presidente. Muchos de los lectores del Diario de Centroamérica ignorarán quizá. cuál es la historia del pliego secreto de los insaculados. Paso a referirla.

   Nuestra constitución política. escrita en un día de tregua. cuando estaban humeantes los escombros de nuestras incendiadas ciudades y fresca aún la sangre derramada en los terribles campos de batalla de los anos de 1854. 1855 y 1856. tomó todas las precauciones imaginables para poner a salvo de la rapacidad militar el bastón presidencial. Entre esas medidas figuran la de los pleigos insaculados, para .reponer al presidente en casos de falta repentina.

   Antes de disolverse el Congreso Legislativo, en sus reuniones ordinarias, elige por votación directa a cinco senadores, cuyos nombres inscribe en cinco distintos pliegos, cerrados y sellados en otras tantas cubiertas blancas, exactamente iguales. En la Secretaría existe una urna de bronce, en la cual se depositan los pliegos cerrados, agitándolos fuertemente para que se revuelvan: llámese después a un vino de pocos años y éste saca un pleigo al acaso, al que se marca con el número 1.0. cubriéndolo todo de firmas y seguridades: se procede lo mismo con los números 2.o y 3.o.; y luego. tapada la urna. son reducidos a cenizas los dos pliegos restantes. hasta perder todo indicio de su contenido.

   Los pliegos insaculados se custodian por el Ministro de Gobernación hasta el periodo de las nuevas sesiones del Congreso. en que los devuelve intactos al soberano, para que éste los rompa y repita la insaculación al disolverse. Con las mismas formalidades.

   El artículo 52 de la Constitución dice: "En falta repentina, acaecida en receso del Poder Legislativo, se ocurrirá a los pleigos de que habla la fracción 4.a del artículo 41. y ejercerá el Poder el Senador cuyo nombre se contenga en el número lo. ó el del 2.o ó 3.o si por ausencia de la república o impedimento físico no pudiere ejercerlo el anterior en orden. Las funciones de estos están limitadas al tiempo del impedimento del primero o del segundo".

   Los Senadores, inscritos en los últimos pleigos. fueron los señores doctores don Roberto Sacasa y don Adán Cárdenas, General don Fernando Guzmán, don Rosendo López y don José Dolores Rodríguez. La suerte, como acabamos de verlos. escogió al primero.

   A las 4 de la tarde del día 2 del corriente, principiaron en Granada los funerales del señor presidente Carazo. El lujoso féretro fue sacado del coche fúnebre y llevado en hombros por las principales calles de la ciudad. Los batallones con banderas enlutadas, armas a la funerala y cajas destempladas hacían los honores de ordenanza al Supremo. Jefe Militar. mientras los cañones de la plaza atronaban el espacio en señal de duelo.

   La procesión avanzó solemnemente hasta las playas del Gran Lago. en cuyo muelle estaba atracado el vapor Victoria. vestido de luto. Con sus fuegos encendidos, silbando lúgubremente y haciendo los honores con su cañón de proa. Momentos después el sagrado depósito de los restos del Sr. Carazo, colocados en la tilla del mismo vapor, en una improvisada capilla funeraria.

  A las once de la noche comenzó el Victoria a surcar las agitadas olas del lago, y al amanecer atracaba en el muelle de San Jorge. a dos millas de esta ciudad, donde debía ser inhumado el cadáver.

   Todo el Departamento Meridional parecía haberse dado cita para aquella hora y en aquel punto. El Victoria. con sus banderas enlutadas y a media asta, silbaba ronca y continuamente, y su cañón disparando de momento a momento, correspondía los tristes saludos de la artillería de tierra.

   Llegó por fin el instante solemne. El féretro. fue sacado en brazos, la banda de los Supremos Poderes, tocaba tristemente, el batallón meridional hacía los honores militares y la concurrencia con la cabeza descubierta e inclinada, mostraba tal tristeza en los

semblantes, que llenaba de opresión el pecho.

     Volvía Carazo a Rivas. su tierra predilecta y en que tanto se le quiso; ¡pero volvía cómo! ...Convertido en una masa de materia inerte, a dormir su último sueño en el cementerio rivense, en una pintoresca colina de donde se divisa el lago y también el mar Pacífico, que tanto trabajó por ver unidos.

   El pueblo rechazó el carro fúnebre y tornando el féretro en hombros desfiló silencioso con dirección a Rivas. Momentos después la recta y ancha carretera del Gran Lago se cubría literalmente de cabezas humanas. Aquella multitud inmensa y compacta avanzaba lentamente mustia y silenciosa al compás de las destempladas cajas militares, que marcaban el paso. La artillería de Rivas resonaba también lúgubremente en aquella hora.

   A las once de la mañana del día tres. el difunto señor presidente descansaba por última vez en un enlutado salón de la que fue su morada. cuando era simple vecino de esta ciudad. A las cinco de la misma tarde se llevó el cadáver al cementerio. Las solemnidades de este acto fueron dignas de las anteriores.

    Comisionados de distintas corporaciones tomaron la palabra en los momentos de la inhumación y fueron fieles intérpretes del sentimiento público. Uno de los oradores dijo: "[lo soñado para don Evaristo Carazo, la hora terrible de la verdad. El odio de sus enemigos se alzaría desde hoy rugiente y amenazador. corno el de las tempestades, para azotar su tumba y no permitir ni momento de reposo a su memoria, si ese odio existiera. pero no existe, ni puede existir jamás. porque si cometió errores, si faltas tuvo. no costó a sus conciudadanos —oidlo bien— ni una gota de sangre. ni una lágrima ni la estafa de un solo centavo.

   Administraciones como esa, que no cuestan amarguras a los pueblos, que no pesan sobre nadie, ¡llegará un día en que las echemos de menos y en que sean para nosotros un bello ideal difícil de alcanzarse”! Tan luego se supo en León que el doctor Sacasa

   Era el presidente de la república, la histórica ciudad pareció despertar de su largo sueño. Y sacudiendo altiva su melena, se levantó grande, soberbia y compacta con los recuerdos del pasado y las esperanzas del porvenir. Salía del Calvario y entreveía su Tabor. Todos los leoneses – corrieron, lloraron de entusiasmo, a casa del nuevo presidente. y en su sala de recibo se dieron un abrazo. Clérigos y masones, conservadores y liberales, radicales y ultramodernos se unieron en un solo pensamiento, ser grandes y fuertes por la unión: desde aquel momento fueron leoneses, pero leoneses estimulados deseosos de trabajar por el engrandecimiento y la felicidad de la patria.

   Los caudillos de los distintos círculos políticos de Occidente, se encargaron de acompañar constantemente al doctor Sacasa hasta el día 5. La ovación al nuevo presidente fue constante y de todos los puntos de la república; su casa se convirtió en romería; y hubo noche en que hasta la una de la madrugada, tuviera el doctor Sacasa que retirarse a dormir atendiendo a sus visitas.

   El Partido Conservador de Oriente, mandó Varias comisiones, de las cuales fue portavoz el señor Anselmo Hilario Rivas. Parece que este caballero externó en su discurso el pensamiento de que. siendo el doctor Sacasa hijo de conservadores, amamantado por conservadores y enrolado en las filas de éstos, tenía obligación de ser consecuente con tales antecedentes. Rícese que el doctor Sacasa estuvo pronto a contestar que, debiendo su elevación a la Providencia, no le debía nada a ningún círculo político, que mandaría con todos y sería su único norte el bien del país.

   Llegó por fin el día de la partida. Veinticinco mil personas acompañaron al señor presidente a la estación de León. Se llenaron, apiñándose la gente, tres vagones del ferrocarril, quedándose la mayor parte de la concurrencia por falta de cabida.

   En Managua esperaban nuevas ovaciones al doctor Sacasa. En medio de todas ellas y entre el regocijo general. prestó solamente el juramento constitucional el día 5 y leyó en ese acto el manifiesto que supongo reproducirá el Diario de Centro América; manifiesto breve y lacónico, que termina con estas dignas palabras:

   "La opinión pública es la que debe guiar a un gobernante: así es que recibiré con placer las observaciones que se me hagan; y el día que me convenza que vosotros no estáis satisfechos de mi conducta, entregaré con verdadero regocijo el poder que ahora constitucionalmente recibo, en manos de quien pueda dirigir con acierto los destinos de la Patria".

   Dícese ya que los genuinos de Granada están descontentos del giro que toman las cosas, que han visto con desagrado las pretensiones leonesas y que se tocan los resortes lugareños para que reproduzcamos a los güelfos y gibelinos de Italia. Dícese también que está para caer el Ministerio y todos los principales empleados. Estos decires pudieran ser ciertos. pero de ninguna manera temibles. Nicaragua no puede retrogradar.

   La cuestión de nacionalidad centroamericana está a la orden del día. El presidente Sacasa ofrece sostenerla en su manifiesto inaugural, y un periódico de Granada refiere que el ministro americano ha hablado de ella en palacio.

   Ojalá que el esfuerzo del patriotismo noS devuelva la patria que perdimos en la oscura noche de nuestras miserias y tristes rivalidades.

   En el centro casi de las ricas plantaciones bananeras de la costa norte de esta república, se trazó hace dos años la bonita y floreciente ciudad de Siquia, situada propiamente en la confluencia de los grandes ríos Rama y Siquia que riegan y fertilizan aquellas tierras.

    La ciudad había decaído un tanto con la baja del banano y con el monopolio de los vapores fruteros, tomados por ricos empresarios; pero en estos últimos días se había salvado el conveniente del monopolio, y la población de Siquia se levantaba de sus cenizas, como el ave fabulosa, más pujante y activa.

   Cuando los moradores estaban más halagados por justas esperanzas, una lluvia continuada y abundante oscureció el sol y recreación los ríos.

    La corriente invadió el recinto de la ciudad y fue creciendo, creciendo y siempre creciendo, en unas partes lentas y tranquilamente, en otras de golpe y formando gigantescos remansos hasta alcanzar la fabulosa altura de 22 yardas.

   Una parte considerable de la población tuvo tiempo de huir a una colina inmediata y salvar así sus vidas. Desde aquel asilo veían pasar los infelices náufragos sus casas, sus muebles, sus animales domésticos y hasta los árboles de sus cultivos arrastrados por la turbia corriente. ¡Todo acabó!....

   La catástrofe de Jonhstown se reprodujo en miniatura en las desiertas playas de la costanorte. El dolor, la desesperación de aquellos infelices lo describió con mano maestra BolEtPeraza en una de sus últimas y elocuentes revistas.

   Cesó la lluvia, bajaron las aguas a su antiguo nivel y donde estaba la ciudad de Siquia apareció un pantano, sembrado de cuerpos corrompidos, apesta de ros miasmas. La malaria azotó, entonces a los sobrevivientes.

   Los cadáveres hallados pasaban de 32. Tales son las últimas noticias que nos traen losdiarios de la semana.



Evaristo Carazo Aranda nació 24 Oct 1821 en Rivas, Nicaragua

 Como militar alcanzó el grado de Coronel en 1856 en la Guerra Nacional contra Walker. Fue Presidente de la República de 1887 hasta su muerte en 1889. Murió el 1° de agosto de1889 en Granada, siendo sus restos llevados a Rivas donde se les dio sepultura.

Casó con Engracia Hurtado Bustos, (hija de José María Hurtado de la Peña y Antonia Bustos de la Cerda) murió el 7 de junio de 1896 en Costa Rica.

Hijos:                                        

Evaristo Carazo Hurtado.       

Manuel Antonio Carazo Hurtado, nació 1870 en Rivas                                                       

Ernesto Carazo Hurtado.                                         

Dolores Carazo Hurtado.                                           

María Benita Carazo Hurtado

 Evaristo Carazo Hurtado, Estudió Derecho en la Universidad de Chile graduándose con distinción. Impartió la cátedra de Derecho Constitucional en la Universidad de Granada. Recibió un legado testamentario de sus primas Susana y Rosario López Carazo con el encargo de construir y regentar un asilo para ancianos y de huérfanos de ambos sexos el cual cumplió fundando el Asilo López Carazo y el Colegio Santa Susana. Murió el 13 de septiembre de 1951 en Granada, Nicaragua. Casó con María de Jesús Morales Espinosa (hija de Tránsito Morales Lugo y María Josefa Espinosa) quien fundó el Orfanato de Granada .


PARQUE CARAZO

LA INAUGURACIÓN DEL BUSTO DE DON EVARISTO CARAZO.

La celebración del 15 de setiembre de 1906 fue utilizada para la develación del busto del ex presidente de la República Evaristo Carazo (1887-1889). Cerca del monumento se encontraba el jefe político, coronel Ignacio Zambrana, los miembros de la corporación municipal de Rivas, el directorio del Club Liberal Nacionalista: el general don Isidro Urtecho, comisionado de la municipalidad de Granada; el general don Juan Bautista Sáenz, por las de Managua, Chinandega y Carazo, el ingeniero don José C. Muñoz, por la de Masaya, y muchos vecinos principales. En su discurso, el señor Urtecho resaltó las cualidades de don Evaristo Carazo:

“No fue la vida de Carazo de relumbrón. Hombre de trabajo, ante todo, adquirió en él lo que jamás niega al que sabe emprenderlo con inteligencia, honradez y sobriedad, cualidades que unidas en él a un carácter sencillo y afable, le dieron desde muy temprano esa popularidad que conservó siempre; y sobre todo, en el trabajo fue donde adquirió ese sentido práctico que tanto le distinguió, y que más tarde llevó con mucho provecho a las altas esferas del poder (El Comercio, 14 de

setiembre de 1906, p.2









Sinopsis Histórica de Rivas