Pintura del encuentro entre Gil Gonzáles y el Cacique Nicaraghuac

Pintura del encuentro entre Gil Gonzáles y el Cacique Nicaraghuac
Pintura de Juan Fuchs, un artista con alma nicaragüense "El encuentro entre Gil Gonzáles y el Cacique Nicaragua"

martes, 28 de febrero de 2023

ALGUNOS DATOS DE NUESTRA GLORIOSA Y FORMIDABLE HISTORIA DE RIVAS.










  




El departamento de Rivas se encuentra ubicado en la región del pacífico de Nicaragua, a 120 km de la capital. Limita al norte con los municipios de Potosí, Buenos Aires y Belén, al sur con los de San Juan del Sur y Cárdenas, al este con el municipio de San Jorge y el Lago de Nicaragua, y al oeste con los municipios de Tola y San Juan del Sur

Es un departamento constituido por 10 municipios entre ellos Rivas, Tola, Belén, Potosí, Buenos Aires, San Jorge, San Juan del Sur, Cárdenas, Moyogalpa y Altagracia. Posee una extensión de 2,155 kms.² con una población estimada de 157,000 habitantes. Su clima es sabana tropical y muy cálida.

Profecía del Alfaquí a los nicaraguas:

 “Vosotros poblareis cerca de una mar dulce,

Que tiene a vista una isla,

En la qual ai dos sierras altas...”


La palabra Nicaragua proviene de las palabras del náhuatl (nic---anahuac) Significa “hasta aquí llego Anáhuac” o “hasta aquí llegaron los nahuas” Otra versión significa “Tierra rodeada de agua

¿Dónde quedaba Nicaragua?

  Más que el nombre de un cacique, Nicaragua era el señorío indígena junto a un gran lago. El nombre náhuatl así parece confirmarlo: nicatl-nahuac," aquí, junto al agua". Los españoles dieron a ciertos caciques los nombres de los territorios donde los encontraron, porque era más sensato para el registro de los descubrimientos referirse a la localidad que a la persona en turno que la regía. 

   La sede del cacique quedaba ubicada en el lugar actual del puerto lacustre de San Jorge. Regía una serie de núcleos en torno de ciertas plazas, (Apataco, Popoyuapa, Nagualapa, Conchagua, Sucuyá, Apompuá, Pansaco, Chacalapa y otras), comunicadas entre sí por caminos—calles en medio de un campo espesamente arbolado y rodeado de variados cultivos. Es interesante observar que los pueblos alrededor de la presente ciudad de Rivas todavía conservan su carácter de pueblos—campiñas,como en el tiempo de la conquista. Un monumento levantado entre Rivas y San Jorge —en el sitio tradicionalmente conocido como "La Cruz de España"— señala actualmente el lugar del primer encuentro del cacique con el conquistador.

Cuando los conquistadores españoles llegaron a Nicaragua iban acompañados por naturales que llevaban como guías y bestias de carga. Los naturales, por supuesto hablaban náhuatl. También llevaron a algunos guías mayas y alcanzaron los limites de lo que se conocía como el Anáhuac ( o sea los mayas de ese tiempo tenían comercio de algún tipo con los mexica es muy probable que los habitantes de esa parte de la Gran Nicoya  Al preguntar los Españoles en donde estaban o como se llamaban escucharon la frase “nic Anáhuac” es decir “hasta aquí llega Anáhuac ( no mas allá) 

 

CACIQUE NICARAGUA
Salve a ti Nicaragua
en tu Suelo

Los historiadores llegaron a la unánime conclusión de que estos nahuas eran toltecas, y que se establecieron en Rivas después de la caída de Tula (1150 d.C. aproximadamente), ésto es a finales del siglo XII o comienzos del XIII (Dávila Bolaños, 1964:3). O sea que su principal asiento en el Istmo de Rivas, es decir, en la estrecha faja de tierra que se extiende entre el Océano y el Lago de Nicaragua.

 

Cristóbal Colón en su cuarto viaje descubre a Nicaragua el 12 de Septiembre de 1502 Ac año siguiente el Almirante envía una carta a los Reyes Católicos informándoles de su última travesía, en la que describe cómo llegó a nuestras costas logrando una prosa, al decir de Eduardo Zepeda Henríquez, "con verdaderas marejadas poéticas".

Entre los primeros documentos se encuentran la Relación que en 1922 narra las leguas que anduvo a pie Gil González para entrar, con procedencia de Costa Rica y Panamá, a nuestras tierras; el testimonio original del acta de toma de posesión de la mar dulce (Gran Lago de Nicaragua) hecha por el mismo capitán y firmada el 12 de abril de 1523 por el escribano público San Juan de Salinas; y las cartas. dirigidas también por nuestro descubridor, una a Carlos V, dándole cuenta del descubrimiento de nuestra provincia —firmada en la Isla Española el 6 de marzo— Y la otra al arzobispo Alonso de Fonseca —escrita en Santo Domingo el 8 de marzo de ese mismo año— informándole de su expedición a Nicaragua En la primera Gil González. 

GIL GONZALEZ DAVILA
 primer explorador de Nicaragua,
el Almirante de la Mar Dulce. 

Quizás el descubrimiento más importante de la expedición, o el más significativo para Gil González, fue haber encontrado el gran lago de Nicaragua, cuyas aguas llegaban a las inmediaciones de la plaza del cacique. 

Según el cronista Juan de Torquemada llamado también como Quauhcapolca ,« lugar de las grandes arboledas", (artificiosamente llamado Nicarao-calli por algunos historiadores) El lago de Nicaragua era llamado por los indios Ayagualo, (en náhuatl: "redondel de agua"), y también Cocibolca. 

Su vasta extensión impresionó tanto a los españoles que lo calificaron como "mar"Gil González mandó a confirmar la veracidad de la información y una vez comprobado el hallazgo "se partió ha ver la dicha mar dulce". 

La figura impresionante de los volcán concepción bautizado así por los frailes la primera erupción históricamente registrada del volcán de Ometepe, existe la sospecha que retumbó y se estremeció en 1772 cuando fray José Fernández, párroco de la isla, decidió serenarlo. Subió a la cumbre para plantar una cruz, rociarlo con agua bendita y darle el nombre de Cerro de La Concepción, la simetría de su cono—tanto que parece surgir paulatinamente de las aguas del lago de Nicaragua— Junto con el gemelo cono Maderas, de cúspide truncada, dio origen a la isla de Ometepe.

 

   

                                              EL ENCUENTRO DE DOS CULTURAS


—"EL DIALOGO CON QUE SE INICIA

NUESTRA HISTORIA

Tal es el título que Uno de nuestros escritores ha dado al cambio de impresiones que sostuvieron el cacique Nicaragua —que dio su nombre a la provincia— y Gil González después que éste, en 1523, descubrió y conquistó el país por la zona del pacífico

Nicaragua preguntó a Gil:

Qué debemos hacer para agradar a aquel Dios que predicáis cual autor de todas las cosas?

Gil contestó:

No de que se maten sus hombres, no de que se derrame sangre alguna se complace al que nos creó a nosotros y todas las cosas; lo único en que se gozo es en el amor fervoroso que le tengamos; los arcanos de nuestro corazón están patentes para El; las aspiraciones de nuestro corazón desea solamente no se alimenta de carne ni de sangre; nada hay tanto que le irrite que la matanza de los hombres, de quienes desea ser alabado y glorificado. A los que son enemigos suyos y vuestros, arrojados a lo profundo del infierno, cuyas imágenes veneráis aquí, les gus. tan estos sacrificios abominables y asimismo todas las maldades, para llevársela consigo a la perdición eterna vuestras almas cuando salgan de aquí. Eliminad de vuestras casas y templos estos simulacros vanos y perniciosos; abrazaos a esta cruz, cuya imagen cristo-Dios bañó con su sangre por la salud del linaje humano, que estaba perdido, y podéis prometeros años felices y una eternidad de dicha para vuestras almas. También aborrece las guerras el creador de las cosas y ama la paz entre los vecinos, a los cuales nos manda a amar como a nosotros mismo pero sí, viviendo vosotros tranquilamente, alguno os Ofende, le es lícito a todo hombre evitar la injusticia y defenderse a si mismo y sus cosas; mas, al provocar a  otro por ambición o avaricia, está prohibido, y el hacer eso es contra las buenas costumbres y la voluntad del mismo Dios.,

 

Preguntó asimismo —refiere Gómara del cacique Nicaragua— si moría el santo padre de Roma, vicario de Cristo y cómo Jesús, siendo Dios. es hombre, y su madre, virgen pariendo; y si el emperador o rey de Castilla, de quien tantas virtudes, proezas y señoríos contaban, era mortal; y para qué tan pocos hombres querían tanto oro  buscaban" Gil, concluye Anglería, les alzó dos cruces una bajo el techo del templo y otra al raso, en una alta mole hecha de ladrillo Refiere Cereceda que, cuando llevaban a poner la cruz, iban delante pomposamente los sacerdotes y detrás Gil, acompañado del cacique y sus súbditos Mientras la estaban filando, comenzaron a tocar las trompetas y atabales; y cuando la hubieron asegurado por los eslabones que pusieron subió primero a la base Gil, con la cabeza descubierta, y arrodillándose, hizo allí la oración en silencio, y al acabar, abrazándose al pie de la cruz y la besó.

 El cacique, y a ejemplo suyo todos los demás, hizo lo mismo Así los dejó imbuidos de nuestros ritos

Ante tal cantidad de preguntas inteligentes, que provocaron pláticas y disputas entre Gil González y los religiosos con el viejo Nicaragua  no hay otro remedio que concluir que nuestro cacique ' 'agudo era y sabio en ritos y antigüedades" "Gil González y todos los suyos  agrega Gómara— estuvieron atentos y maravillados oyendo las preguntas y palabas a un hombre medio desnudo, bárbaro y sin letras, y ciertamente fue un admirable el razonamiento el de Nicaragua, y nunca indio alguno, a lo que alcanzó, habló como él a nuestros españoles" Por eso Pablo Antonio Cuadra comenta que el cacique Nicaragua tenía un conjunto de mitos elaborados por la antiquísima cultura nahualt, que eran las repuestas ya formuladas con las cuales podía quedar satisfecha una mentalidad primitiva estética    el con inquietud crítica, buscaba ' 'conocer la causa de todas las cosas . esa feliz meta del alma contemplativa o filosófica cantada por Virgilio que en su geórgica "'Elogio de la Vida del Campo" hace parecidas preguntas, dignas de un interesante y significativo paralelo.


su nombre indígena era (Macuil Micuistle),  CACIQUE DE NICARAGUA el más mentado de la nación. El conquistador Gil González Dávila envió a sus cuatro intérpretes —muchachos de Nicoya que habían sido capturados en 1519 por lugartenientes de Pedrarias y conducidos a Panamá, donde aprendieron español— con la propuesta rutinaria que justificaba legalmente las acciones de los invasores: el llamado “requerimiento”. Es decir: que se convirtiese al cristianismo y se transformase en vasallo del Rey de España, a quien representaba, porque de negarse iba a reducirlo a la fuerza.

   El cacique contestó el mensaje de González Dávila mandándole a decir, con cuatro de sus Principales, que aceptaba la amistad por el bien de la paz y profesaría la fe nueva si le parecía tan buena como se la elogiaban. Y en la soleada mañana del lunes 5 de abril de 1523, González Dávila ordenó a su tropa marchar en orden, con sus cuatro caballos adelante y las banderas desplegadas. Al sonido de trompetas y timbales fueron al encuentro del gran cacique, quien les dio la bienvenida y alojó en las viviendas reservadas a sus nobles. Les entregó el equivalente en oro de 18.500 pesos.

     Por algo el cronista Herrera llama a éste cacique guerrero y valiente. Y López de Gómara define a Nicaragua —frase ya citada por Darío— agudo y sabio en sus ritos y antigüedades. Por algo los dos conforman el más antiguo sustrato de la nacionalidad nicaragüense y de la esencia de nuestro pueblo que, de acuerdo con Rubén Darío, cuando no va en Rocinante hacia el heroísmo, va en Clavileño hacia el ensueño.Y por algo este pueblo nos dio dos excelencias paradigmáticas: el mismo Darío y Sandino.

   Hemos incorporado un hecho poco conocido y es que el primer go- home de nuestra historia-  crónicas de Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés. es la que se refiere al descubrimiento de Nicaragua emprendido por Gil González Dávila y que, además de ser bastante desconocida, aporta un hecho excluido por González Dávila en sus car tas de 1524.

  Dicho conquistador envió precisamente un carta Oviedo  en la que narra en forma mas completa su expedición logrando el cronista aprovecharla al máximo y recatar lo que podría llamarse el primer go-home de la historia hispanoamericana y fu el siguiente. a raíz de su derrota por las huestes de Gonzales Dávila los nicaraguas le dijeron al invasor: teba, teba.xuja, toya, toya( esta bien, ándate, rápido, rápidamente) mientras el capitán español se veía obligado a desalojar el territorio.

ELEVADA DE VALLE A VILLA LUEGO A CIUDAD 

Rivas fue fundada en 1720 como una villa pero con el nombre formal de Villa de la Purísima Concepción de Rivas de Nicaragua. Esto sucedió a pesar de las protestas de la ciudad de Granada, cuando la población aumentó por la inmigración del interior. El 15 de julio de 1717 se presentaron en la ciudad de Guatemala, ante el maestre de campo
don Francisco Rodríguez de Rivas, presidente en aquel entonces de la audiencia y capitanía general de Guatemala, los comisionados del valle de Nicaragua, señores don Salvador Granja y don Marcos de las Navas, solicitando que el pueblo del valle de Nicaragua, fuese erigido en villa, con todas las prerrogativas que en la época se concedía a los pueblos de ese rango político-administrativo.

En cuanto al nombre de la villa, los comisionados del valle de Nicaragua, señores: don Salvador Granja y don Marcos de las Navas, solicitaron que  el pueblo del valle de Nicaragua, fuese erigido en villa; sugirieron en sus memoriales, que llevara el nombre de la purísima y limpia concepción de nuestra señora la virgen maría. Sin embargo, ya en la ciudad de Guatemala, para halagar la vanidad del capitán general de Guatemala Francisco Rodríguez de Rivas (1716-1724), cambiaron definitivamente su indicación por el de “Villa de la Purísima y Limpia Concepción de Rivas de Nicaragua.”



EL "ESCUDO DE ARMAS COLONIAL DE LA MUY NOBLE VILLA DE LA PURISIMA CONCEPCIÓN DE ~ RIVAS DE NICARAGUA

 


El escudo del municipio de Rivas es el escudo de armas de 1717 cuando el Valle de Nicaragua es elevado al rango de Villa, cambiando el nombre por Purísima Concepción de Rivas. Es un escudo colonial. La villa de Rivas, cuya erección data del año de 1720; y todos es tos grados de nobleza, lealtad, grandeza, no se los atribuían así porque sí las poblaciones, sino porque el Rey así se los daba. No, para menos Su Majestad el Rey las extendía en el más solemne y formal de sus despachos por la que se mandó llamar EL "ESCUDO DE ARMAS COLONIAL DE LA MUY NOBLE VILLA DE LA PURISIMA CONCEPCION DE ~ RIVAS DE NICARAGUA 

Acerca de este escudo hay dos cosas importantes que decir. La primera, que es el único de los presenta dos por el folleto en que hay una verdadera aproximación o, posiblemente, un acierto respecto del que en realidad usó la Villa, y, la segunda, de ser al presente también el único escudo de que se tiene una descripción, aunque, por desgracia, muy somera, incidental y ambigua para poderlo reconstruir plenamente.

 

SIMBOLOS:

1. Una corona imperial de la Purísima Concepción, por el nuevo nombre de Purísima Concepción de Rivas de Nicaragua.

2. Un par de estrellas de seis puntas a ambos lados de la corona.

3. Paisaje geográfico: los dos volcanes de la isla de Ometepe y las  ondulaciones representan las aguas del, lago Cocibolca

 





Reflexiones del poeta José Coronel Urtecho en su libro de "Gainza a Somoza" lo peor es que la historia a sido a sido una prolongación de la guerra civil puesto que se ha escrito en un solo ángulo ha sido unilateral e incompleta. y consecuentemente "los libros y folletos de los historiadores puede decirse en cierto modo correspondían a los cañones y fusiles de los combatientes.


Goethe opina que cada generación debe escribir de nuevo la historia. En Nicaragua la opinión de Goethe se ha impuesto porque nuestra historia ha sido tan dramática que cada generación se ha sentido como quien se salva de una catástrofe: entre un pasado más o menos en escombros y una historia que hay que fundar de nuevo.  

LA COLONIA: FORMACION DEL PUEBLO

NICARAGUENSE
 
Dicha formación, pues, se la debemos a la Iglesia y a la Monarquía Española o, para decirlo más concretamente, a las órdenes religiosas -Y
entre éstas sobre todo a los franciscanos- y a los conquistadores, colonizadores y funcionarios españoles, de cuya autoridad fuimos hijos.


VESTIGIOS DE LA INDEPENDENCIA DE ESPAÑA EN LA CIUDAD COLONIAL DE RIVAS

  El primer grito de independencia no se dio en la plaza de León ni en las calles de Granada, si no en la ciudad de Nicaragua , hoy Rivas  en un período históricos de tiempos revueltos.


MANUEL ANTONIO DE LA CERDA JEFE DE ESTADO



Don Manuel Antonio De la Cerda, primer Jefe de Estado electo por nicaragüenses, fue capturado en Rivas, juzgado y sentenciado a muerte por un Consejo de Guerra integrado por sus adversarios argüellistas. Fue fusilado en Rivas a las dos de la tarde del 29 de noviembre de 1828, Frente al pelotón de fusilamiento Manuel Antonio de la Cerda Aguilar sólo tenía un deseo. Quería un habano. A sus 48 años ya había vivido lo suficiente y pese a que no conservaba nada de gloria, amarrado como un villano frente a sus enemigos, sus ojos claros mantenían el aire aristocrático con que llevó su vida
.


BERNABÉ SOMOZA ¿BANDIDO O REVOLUCIONARIO?


BERNABE SOMOZA

En efecto, el apodo del bandolero nicaragüense “Siete Pañuelos” tenía que calar hondo en la fe mágica de nuestro pueblo, que aún lo escucha como si oyese mencionar al demonio, o al mismísimo dragón de las siete cabezas; de igual manera que suena en los oídos chinos el zorro de siete colas.

Los partidos políticos Timbucos Y Calandracas como se conocía entonces a nuestros partidos de filiación conservadora y de tinte liberal, respectivamente. El caso es que las historias partidistas “le echaron el muerto” de las correrías de “Siete Pañuelos” al jefe revolucionario Bernabé Somoza, liberal centroamericanista o morazánico, y “verdadero enemigo del gobierno existente”, dicho con palabras de José Dolores Gámez .

La verdad es que todas las fechorías de nuestro legendario forajido, acaso ya desde fines de 1845, se volvieron pañuelos o sea, verdaderos “paños de lágrimas” para los habitantes del norte de Nicaragua. El malhechor, en cambio, agitaba sus pañuelos como banderas de victoria, hasta que el 10 de marzo del año siguiente las tropas del directorio derrotaron, al parecer definitivamente, al propio “Siete Pañuelos” y a sus secuaces. El caso es que bastaron unos meses de vandalismo para que tal individuo quedase en la conciencia popular como la sola encarnación de los siete pecados capitales.  

Somoza tuvo su mito propio, genuino y original; no el que se le endosó de “Siete Pañuelos”, el cual le sienta como un disfraz y no como la sola encarnación de un símbolo. Pero, además, tenía que venirle pequeño, porque a Somoza, en vida, le llamaban “El Somozón”, debido a su corpulencia y también, seguramente, a su estatura mítica; ya que toda realidad mitificada comienza por parecer de tamaño “heroico”.  Un mito Nicaragüense de la caballeresca He allí, pues, la sola figura “gótica” de toda nuestra vida independiente, porque el mito de Somoza, antes que olor a pólvora, tiene brillo de acero.  

  Ephraim Squier primer embajador de los Estados Unidos en Nicaragua, llegado en 1849, la figura de Bernabe Somoza  no tiene precio; ya que muestra una excelente memoria “fotográfica”. Sin embargo, entre sus juicios —él confiesa, con entusiasmo juvenil: “Al igual que las riendas de mi fantasía iban sueltas las de mi caballo que, siendo el de más rápido paso, me había alejado un poco de mis compañeros. De pronto, al quebrar un recodo, topé con un grupo de hombres armados… El que parecía jefe salió al frente cerrándonos el paso al tiempo que gritaba: “¿Quién vive?” Tratábase de un oficial de las fuerzas del gobierno… Yo, ilusionado, me había olido ya una aventura, y hasta abrigué la esperanza de que su jefe no fuese otro que el propio Somoza. Aquello fue, pues, un desencanto…” 

 En otra parte, Squier se refiere a su primera noche granadina, revelando hasta qué punto le había impresionado la imagen de Bernabé, a través de la imaginación de nuestro pueblo. " noches en camarotes cerrados y estrechos, en hamacas, y sobre cajones y baúles, nos autorizaban a gozar al fin de las deliciosamente frescas y, nítidamente limpias camas que esa noche nos invitaron a conciliar el sueño. Me apropié de una sin ninguna ceremonia, y en menos de lo que canta un gallo me eché a dormir soñando con Somoza…” 

  Squier  aunque tiznado, a veces, de leyenda negra— a las míticas y románticas estampas caballerescas del español universal, según las cuales lo mismo el bandolero que el mendigo tienen porte de señor. 

   Pero dejemos que el viajero nos presente a Somoza con esa imagen de guardarropía: “Por lo que llegara a nuestros oídos, pues, me lo figuraba algo así como uno de esos galantes salteadores de los Apeninos o de Sierra Morena, o un gentil bandolero español, y casi me consideraba un hombre afortunado ante la posibilidad de verme envuelto en un lance personal con él apenas llegado al interior del país”  Más adelante narra extensamente el encuentro que tuvo con un compatriota suyo, quien estaba poseído por el mito: “No esperó a que le preguntásemos nada; allí no más soltó la lengua:

“¡Vi a Somoza, lo vi, lo vi!”. Le había vuelto la voz y supimos toda la historia, relatada con tal candor y buena fe que, sólo ello, aparte de las peripecias pasadas, era para morirse de risa.” El norteamericano del cuento viajaba en un bongo, que Bernabé y sus hombres habían abordado desde una lancha. Y Squier continúa: “De pie, junto al mástil del bongo, un hombre alto y garboso con una pluma en el sombrero. De uno de sus hombros colgaba una roja capa española, un par de pistolas sin funda en la cintura, y en su mano tenía la espada desnuda clavada la punta en el banco de un remero. El hombre interrogaba al trémulo patrón, y lo hacía frunciendo el seño y clavándole los ojos aquilinos… Somoza dio ciertas órdenes a sus hombres y se dirigió a la chopa. Nuestro pobre paisano creyó de veras que le había sonado su última hora se incorporó, ante lo cual Somoza dejó caer la espada, y echándosele encima le dio un caluroso abrazo “a la española”, pero tan fuerte que al sólo recordarlo le volvía a doler la espalda. Y eso se repitió una y otra vez, hasta que el dolor, superando en mucho el susto, le hizo implorar entre agonías: “¡No más, señor, no más!” Pero ese tormento acabó solo para dar comienzo a otro nuevo, pues ahora, agarrándolo por las manos con la fuerza de un titán, se las guiñó tan reciamente que estuvo a punto de desgajarle el hombro. Somoza, entre tanto, entonaba un fogoso discurso, ininteligible por demás para su oyente, quien sólo se atrevía a decir, silabeando: “¡Sí, señor, sí, sí, señor!” Terminada su alocución, quitóse Somoza del dedo un rico anillo, insistiendo en dejárselo a nuestro amigo… (que, por supuesto, no lo aceptó). Vio a Somoza por última vez en la popa de su barco, destacándose entre sus semidesnudos hombres por su capa y su pluma al viento llevadas a la manera de aquellos legendarios conquistadores de yelmo y cota de malla”

 Además, la historia nos revela que Bernabé Somoza fue hombre de singular sensibilidad no sólo para la música, sino también para las letras. Uno de sus autores predilectos era Rousseau, y en él fortalecía su credo liberal. 
Se sabe igualmente que Bernabé, cuando residía en León en 1844 y principios del año siguiente, era contertulio —con José María Valle y otros centroamericanistas— de doña Bernarda Sarmiento Darío, la tía abuela de Rubén, en su casa de Las Cuatro Esquinas, en la Calle Real. Muchos años después, el propio poeta describiría esas tradicionales reuniones presididas por doña Bernarda, y en las que Somoza había lucido su buen trato y su amena conversación: “Por las noches —escribe Darío— había tertulia en la puerta de la calle, una calle mal empedrada de redondos y puntiagudos cantos. Llegaban hombres de política y se hablaba de revoluciones. La señora me acariciaba en su regazo. La conversación y la noche cerraban mis párpados. Pasaba el vendedor de arena… Me iba deslizando. Quedaba dormido, sobre el ruedo de la maternal falda, como un gozquejo” (Autobiografía. Ortega Arancibia, por su parte, luego de mencionar a Bernabé y demás concurrentes, destaca la categoría de aquellas veladas: “La casa en que había esta tertulia, no sólo servía de recreo, sino también de centro político. La dueña era señora de talento y estaba en contacto con el pueblo y con las personas del mundo político.

  REVOLUCION EN RIVAS. CAPTURA Y JUICIO. MUERTE DE BERNABE SOMOZA  

  
Siete Pañuelos: había establecido su cuartel general en San Jorge, con lo cual podía tener en jaque al propio corazón de la oligarquía granadina. Todo ello afectaba la hegemonía y los intereses conservadores; y de ahí que surgiera la leyenda negra de Bernabé Somoza y, con ésta, la substitución de su mito auténtico por el más estrecho de “Siete Pañuelos”. En efecto, los primeros nubarrones de esa leyenda salieron de las proclamas y los comunicados oficiales. “El Boletín Oficial informaba — dice el mismo Chamorro— que Somoza había matado a todos los heridos, saqueando hasta los templos que privó de sus vasos sagrados; que estaba a punto de acabar por el incendio con el resto de la ciudad; que había exhumado el cadáver del Capitán Martínez, y lo había arrastrado desnudo por las calles, luego lo colgó de un poste y finalmente lo quemó en la plaza
 Fue capturado en San Jorge por Fruto Chamorro a esto se refiere Cuadra Downing, hablándonos de aquel fusilamiento y como una prueba más de lo que él mismo llama “tintes de mártir” de Bernabé: “Su cadáver con un dogal al cuello fue colgado en la plaza de Rivas, en la esquina del predio de la casa, que es hoy de la viuda de Don Joaquín Reina, esquina en la que nadie, aún en nuestros días, construyó habitación alguna por considerar que el sitio había sido execrado por un acto de lesa humanidad”

 


Somoza fue sometido a Consejo de Guerra, presidido por Muñoz, condenado a muerte y fusilado en la plaza de Rivas, el 17 de ese mismo mes de Julio. Acaba de cumplir 34 años de edad. Colgaron su cadáver de un poste, feo espectáculo con que imitaban el trato que él había dado al cadáver del Capitán Martínez, hasta que la fetidez obligó al vecindario a depositarlo en cristiana sepultura”.


LA MISIÓN CANALERA DE EPHRAIN SQUIER


 


EPHRAIM GEORGE SQUIER OBRA Y LEGADO

INTRODUCCIÓN

UNO DE LOS VIAJEROS y narradores del siglo antepasado que más contribuyó al conocimiento del patrimonio histórico, natural y cultural de Centroamérica, y en especial de Nicaragua, fue el diplomático norteamericano Ephraim George Squier.

Personaje polifacético, escritor erudito, autor, periodista, abogado e ingeniero; embajador y promotor de proyectos transístmicos, además de explorador de nuestra geografía y escudriñador de la historia, investigador de aborígenes, arqueólogo, etnólogo y lingüista, Squier nos legó una gran riqueza de conocimientos patrios, a través de sus abundantes escritos, ilustraciones y mapas, como ningún otro extranjero o viajero ocasional por Nicaragua lo había logrado antes, ni lo lograría después. 

Nacido en 1821 en Bethlehem, estado de New York, apenas contaba con 28 años de edad cuando fue nombrado por el presidente Zachary Taylor como Encargado de Negocios en Centroamérica. Era la intención del nuevo gobierno promocionar los intereses norteamericanos en la región, anteponiéndolos a las pretensiones hegemónicas que Inglaterra venía ejerciendo en el área, al ocupar el vacío que dejara sobre estas provincias el régimen colonial español, a menos de tres décadas de haber desaparecido.

En efecto, ninguno de los doce Encargados de Negocios que le habían precedido hicieron tanto como el joven diplomático para dar a conocer la importante posición estratégica de los países del istmo, como posible opción para construir a su través una ruta interoceánica, como tampoco ninguno de los anteriores jugó un rol tan decisivo en las confrontadas relaciones que entonces existían entre los Estados Unidos y la Gran Bretaña, país éste cuya influencia sobre la región caribeña del istmo ninguna otra nación parecía disputar.

Fue el nombramiento de Squicr el primero con ser confirmado para un cargo diplomático en la recién inaugurada administración del general Taylor. En consecuencia, pocos meses después, en junio de 1849, arribaba a San Juan del Norte, puerto que había sido recién capturado por los ingleses, quienes le combinaron el nombre por Greytown. Remontó el río San Juan, bogó por el lago de Nicaragua, desembarcó en Granada para luego marchar a León a presentar credenciales ante el Jefe de Estado, Norberto Ramírez.

Un año antes de su nombramiento el joven Squier se había dado a conocer por sus serios escritos arqueológicos sobre las excavaciones de ciertos montículos indígenas en el valle del Mississippi. Sus descubrimientos motivaron a influyentes amigos en el nuevo gobierno para solicitar un puesto diplomático a favor del joven arqueólogo, quien estaba muy interesado en realizar investigaciones en Centroamérica.

Su preferencia fue motivada por los hallazgos arqueológicos realizados en el istmo por el explorador John Lloyd Stephens, uno de sus antecesores en el cargo, Diez años antes Stephens había descubierto, descrito y dibujado los primeros templos de la desaparecida cultura maya, cuyas ruinas yacían ocultas entre las selvas de Honduras, Guatemala y el Lacandón.

El interés de Squier de ejercer su encomienda diplomática en Guatemala, para seguir las huellas de su antecesor, se vio sin embargo desviado por el Secretario de Estado, John Clayton, quien escogió a Nicaragua como destino para aquella misión.  en aquellos días Nicaragua abría sus puertas como un país tentador para establecer, a través de su territorio, una ruta interoceánica, en cuya empresa la inversión norteamericana podría involucrarse. Además, estaba latente el reto de Inglaterra, que con la toma de San Juan del Norte manifestaba claras intenciones para controlar la entrada de aquella posible ruta. Pocos años habían trascurrido desde que Francisco Morazán, presidente de la antigua Federación, había contratado al ingeniero inglés John Baily para medir la ruta y estudiar la opción de cortar el istmo de Rivas, tratando de facilitar la comunicación de un mar a otro, utilizando el río San Juan y el Lago de Nicaragua como corredores acuáticos intermedios. El interés de Inglaterra por la ruta era tan reconocido como evidente.

Squier puso tal empeño en su misión que apenas a dos meses de su arribo al país había conseguido un contrato, mediante el cual el gobierno de Nicaragua autorizaba a la Atlantic and Pacific Ship-Canal Corporation para abrir una ruta interoceánica a través de su territorio. De mayor importancia para los intereses políticos de la Unión fue la mediación de Squier para que el pequeño Estado se acogiera a la protección de los Estados Unidos, garantizar la soberanía de Nicaragua sobre el proyectado canal y lograr el propósito de restar fuerza a las pretensiones inglesas sobre la ruta.

Entre 1850 y 1853 se dedicó a escribir sus experiencias en Centroamérica. Así fue 


que en 1852 salió a luz su obra Nicaragua; su gente, paisajes, monumentos y el proyectado canal interoceánico. El libro no es la simple narrativa de un viajero. El argumento de la obra supo combinar a discreción el tema diplomático con encantadoras descripciones de un país aldeano, lleno de bellezas naturales, riquezas arqueológicas, sin descuidar referencias a las costumbres solariegas de nuestros bisabuelos, buenos por cándidos y honestos. Tampoco olvidó Squier incluir un apéndice sobre la proyectada ruta canalera, una de las razones por las cuales había sido enviado a Nicaragua.

 

Squier regresó a Nicaragua en el verano de 1853, aunque de manera no oficial y por su propia iniciativa, tal como se infiere al leer el artículo "Nicaragua: an exploración from ocean to ocean," que posteriormente publicara en el Harper's New Monthly Magazine, (octubre y noviembre de 1855), donde entre otras nuevas observaciones se refiere a su ascensión a la cumbre montañosa del volcán Mombacho, cuyo gigantesco cráter dibujó con gran fidelidad desde aquella altura.

En ese lapso se produjo en Nicaragua la invasión filibustera de William Walker. Es posible que Squier mirara con simpatía la facilidad de gestión y posibilidad de inversión que ge le abrían en Nicaragua. Sin embargo, como buen diplomático y observador a distancia, se cuidó de comentar sobre esos acontecimientos y externar su parecer, como tampoco se refirió en sus escritos posteriores a ese hecho tan impactante en la historia nicaragüense, como fue la Guerra Nacional contra el filibustero.

A causa del fracaso de su misión como gestor empresarial de proyectos transístmicos, después de varios años de fútiles intentos, no fue sino hasta 1860 cuando Squier volvió sus ojos a la riqueza arqueológica de Centroamérica. Sus visitas frecuentes a las bibliotecas de París y Londres, a las cuales sus exploraciones previas en Nicaragua y Honduras tenían mucho que aportar, le motivó a reunir cuanta información sobre el tema tuvo a su alcance. Fue recopilando la biblioteca privada más completa en materia de historia y antropología de Centroamérica.

Con su notable erudición y reconocida autoridad en los temas centroamericanos, Squier practicó el periodismo a partir de 1861 y sus artículos aparecieron en el diario newyorkino Frank Leslie's Illustrated Newspaper.

Igualmente importantes fueron sus estudios sobre las lenguas nativas de los habitantes centroamericanos. Su incansable versatilidad también lo llevó a publicar una clasificación de las fibras de América, con la intención de promover en los Estados Unidos las industrias de hilados y cordeles, usando materias primas importadas de los países tropicales.

Más tarde, todos sus escritos, folletos, mapas, proyectos y correspondencia sobre el istmo fueron adquiridos por el historiador Hubert Bancroft, como las mejores fuentes autorizadas que sirvieron a éste para incorporar Centro America a su monumental historia Una buena parte de esos valiosos documentos aún yacen engavetados en la Biblioteca Bancroft de la Universidad de California, en Berkeley, quizás en espera de algún bibliógrafo nicaragüense interesado en interpretarlos o sacarlos a luz para conocer separadamente al Squier diplomático, al Squier explorador, al Squier arqueólogo, al Squier historiador, al Squier lingüista, o al Squier emprendedor.

La labor literaria y periodística de Squier continuó por los siguientes años, hasta 1874, cuando sufrió el más grande revés de su vida. Su amada esposa lo abandonó y no pudo soportar esta soledad. Su dinamismo y lucidez comenzaron a declinar a partir de entonces. Poco a poco su mente empezó a desvariar hasta degenerar en obcecada locura, de la cual no se recuperó jamás. Su muerte acaeció en 1888, a la edad de 67 años.

Squier supo entrelazar magistralmente diversos temas en bien hilvanados capítulos, cuyas últimos párrafos dejan siempre al diletante ávido de más lectura. Muestra su confidente dominio en cada tema, al tratar asuntos tan serios como anecdóticos. Destaca paisajes en los más atractivos términos, al extremo de despertar éxtasis en lugar de temor; tal sucede cuando narra la furia eruptiva de nuestros volcanes; o la inspirante expansión de nuestros lagos, cuyas ondas a veces se revuelcan como las del mar. Provoca una veneración cuasi ancestral al describir las estatuas precolombinas, por cierto impávidas y frías, y logra entrever una juvenil picardía al comentar algunos hábitos sociales de nuestros paisanos.

Quizá sea suficiente comentar su prodigalidad literaria, sin rebuscamientos, con que adorna cada narración, respaldada por una erudición que da validez a todo lo que afirma, así trate de describir un esplendente paisaje, un misterioso monumento o una modesta vivienda.

Desde aquellas borradas crónicas de Gonzalo Fernández de Oviedo en el siglo XVI, nadie había vuelto a describir con tanta admiración y colorido la escondida belleza de nuestros paisajes. Tal es, y sirva como muestra, la observación de Squier sobre las impenetrables selvas que se levantaban junto a las riberas del río San Juan, acerca de las cuales nos dice:

Las palmas frondosas se mezclan con otras variedades de árboles y los bejucos que los festonaban caían sobre el agua. Pájaros de quiméricos plumajes vislumbrábanse entre el follaje, las garzas y otras aves acuáticas caminaban con noble señorío en la arenosa orilla, o volaban majestuosamente sobre el río.

El paisaje volcánico, al cual admirara por vez primera en su vida, se le reveló en toda su majestuosidad:

Cupo a Squier la insólita suerte de atestiguar el nacimiento de un nuevo cono —el que hoy llamamos Cerro Negro— de cuyos primeros ardientes balbuceos dio testimonio, fenómeno tan raro que solamente tres casos de surgimiento volcánico han sido reportados en todo el continente americano en los últimos 500 años, como brotados de la llanura misma.

Los efectos de la gran explosión del Cosigüina, según las referencias de los que experimentaron tan portentoso fenómeno, 15 años antes de su estadía en Nicaragua, fueron recogidos por Squier en su libro. Hoy forman valioso testimonio, de gran importancia histórica y geológica, para explicar el desarrollo de la espectacular erupción. Intentó escalar el volcán Momotombo y habría alcanzado la cumbre si ésta no hubiese estado tan caldeada por los ardores de un sol cenital.

Squier intercala en su narración pasajes donde se refiere a la presencia de grupos indígenas, la existencia de antiguas lenguas y costumbres; los conquistadores españoles y sus aventuras, intentando en varios capítulos informar a los lectores, nicaragüenses y extranjeros, sobre los procesos históricos más relevantes del país. Basta recordar que antes de 1850 la historia de Nicaragua era casi desconocida en el país. Un reducido numero de sus habitantes sabía leer. Pocos tenían acceso a las narraciones que dejaron los cronistas y los frailes en el pasado, o las que rescataron los escribanos que se interesaron en referir los acontecimientos más recientes de la nación.

Entendido como era Squier en hallazgos arqueológicos; el descubrimiento de 19 estatuas precolombinas en las isla de Zapatera y otras en Momotombito, debieron haber rebasado sus expectativas y colmado su curiosidad, a tal grado que sus rústicos ayudantes no se explicaban cómo un hombre, de una nación tan civilizada, podía dedicar tanto tiempo para examinar y dibujar unos cuantos ídolos, que además de toscos estaban deformados por la intemperie, o mutilados por el celo evangélico de misioneros fanáticos.

Es fácil descubrir, a través de las lecturas de Squier, el gran acerbo intelectual de este hombre singular que, sin desatender sus obligaciones diplomáticas, encontró siempre tiempo y lugar para conocer como ningún otro viajero de aquella época un país cuyo candor y naturalidad ahora desearíamos gozar. Su legado a Nicaragua está siempre presente, no obstante sigue en gran parte desconocido, salvo para los cultores e investigadores de esos pasados tiempos.

En resumen: Ephraim George Squier cumplió con lo que se propuso al iniciar el primer párrafo de su interesante libro, para luego desarrollar una narración a como él quiso que fuera:

Una imagen global, y creo que en general fiel, sobre el Estado o República de Nicaragua, así como de la idiosincrasia y características de sus habitantes, tal como se ofrecen a la vista de un viajero sin extremados prejuicios, sano y jovial, y dispuesto además a ver con ojo fresco a los hombres y las cosas.

Jaime Incer Barquero

PRESIDENTE

ACADEMIA DE GEOGRAFÍA E HISTORIA DE NICARAGUA

 https://1drv.ms/b/s!Ak2IrbXhRj3CiWi4hviIiUHHxkEF?e=rR743B

autor de Nicaragua, sus gentes y paisajes, limitó su recorrido por el territorio nacional a la zona del Pacífico nicaragüense al final visita la ciudad de Rivas el lugar mas bello de Nicaragua según sus palabras.

                                           PRESIDENTES DE NICARAGUA RIVENSES: 

Según del General Isidro Urtecho Cabistán, después de Granada y León, ningún Departamento ha dado tantos presidentes al país como Rivas. A partir del año de 1843, se cuentan: Manuel Pérez, Blas A. Sáenz, Laureano Pineda,https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Laureano_Pineda_Ugarte  , Adán Cárdenas https://www.biografiasyvidas.com/biografia/c/cardenas_adan.htm y Evaristo Carazo Aranda https://www.ecured.cu/Evaristo_Carazo_Aranda: seis, en el corto período de medio siglo, más o menos. Todavía podría añadir un nombre más a esa lista, el de Patricio Rivas; https://guerranacional.enriquebolanos.org/personajes_biografias_pdf/Biograf%C3%ADa%20de%20Rivas,%20Patricio.pdf pero lo excluyo, porque éste no llevó al poder la sanción de la ley, no habiendo sido otra cosa que un Presidente de hecho, por mera convención de partidos. Pérez, Sáenz y Alfaro ejercieron accidentalmente el Poder Supremo por delegación; Pineda, Cárdenas y Carazo, por elección popular. a esta galería podemos añadir al Dr. Francisco Urcuyo Maliaño  https://www.ecured.cu/Francisco_Urcuyo_Malia%C3%B1o que fue  un político nicaragüense que ocupó por algunas horas la Presidencia de la República de Nicaragua, luego que se desplomó el régimen somocista. Y luego a una gran mujer rivense doña  Violeta Barrios de Chamorro,https://www.biografiasyvidas.com/biografia/c/chamorro.htmFue la primera mujer en el continente americano en ser electa al cargo de presidenta de la República

 


 


¿Qué sabemos acerca de los orígenes de Patricio Rivas? Realmente muy poco,  Fue un gran aficionado a las Musas, Rubén Darío cita al rivense Patricio Rivas, como  un político, que produjo cosas ingeniosas y que no se conservan en ninguna antología.                   
Y nada de sus antepasados, era conocido con el apodo de "Patas arriba" Delgadillo-Harper es la única que registra fechas y ha recopilado su descendencia. Ella dice que Patricio nació en Rivas en 1796 y murió el 12 de julio de 1867. Se casó con Narcisa Muñoz en 1835 en Rivas, quien le dio cuatro hijos: Domingo, María de Jesús, Ramón y Yanuario Rivas Muñoz.

El convenio de paz Walker-Corral fue firmado el 23 de octubre de 1855. En el se nombra Presidente Provisorio de Nicaragua por el término de catorce meses a Patricio Rivas,  Walker sería el Comandante del Ejército.

El público en general la aceptaba, confiando en que Rivas sabría tomar ventaja sobre Walker en cualquier momento. Rivas tardó meses en denunciar a Walker, y esa es la principal razón para calificar a Rivas como títere de walker.

"Para conservar a todo trance la dignidad y soberanía de la República", Patricio Rivas trasladó la sede del Gobierno a Chinandega, el 22 de enero de 1856

 La Ruta del Tránsito

 


Cornelius Vanderbilt fue quien abrió la ruta del tránsito por Nicaragua. Los primeros vapores del lago fueron el Orus y el Director.

Se aprovechó la ruta de Nicaragua porque era fácil para transitar ya sea por agua como por tierra y así vemos como para 1851 una gran avalancha de personas usan esta ruta por el istmo de Rivas

Con el descubrimiento de oro en California, se desata en Norteamérica una fiebre por trasladarse al océano Pacífico, en busca del preciado metal, a esto se dio en llamar "La Fiebre del Oro", y para cumplir su sueño buscaban a todo trance la manera de llegar a California.

El 22 de septiembre de 1849 se llevó a cabo un contrato para iniciar la construcción de un canal interoceánico con el señor J.L.White, el cual era el representante de Comodoro Cornelius Vanderbilt. Luego se firmó un contrato separado, fundándose una sociedad con el nombre de Compañía Asesoría del Tránsito. Para agilizar el trasporte  de New York a California o viceversa. En 1852 el trayecto de la Virgen a San Juan del Sur fue macadamizado. Entre la Virgen y San Juan había una casa de camino en medio y un hotel donde descansaban los viajeros de la ruta.

La ruta del tránsito duro desde 1849 hasta 1978, en ese lapso de tiempo pasaron de New York a California 81488 personas y de San Francisco as New York 75079, datos contabilizados por los pasajeros que llevaba cada vapor.

LA LLEGADA DE MARK TWAIN

https://www.enriquebolanos.org/libro/La-Ruta-del-Tr%C3%A1nsito-vista-por-Mark-Twain



Es en ese momento, el 29 de diciembre de 1866, arriba al Puerto de San Juan del Sur, en el Pacífico de Nicaragua, un joven de 31 años que entonces era Samuel L. Clemens, conocido posteriormente como Mark Twain, a quien lo sorprende el año nuevo de 1867 - navegando por el Lago de Nicaragua de La Virgen a San Carlos. cuando vino a Nicaragua no había publicado ningún libro. Apenas escribiría en 1867 "The Celebrated Jumping Frog" (La rana saltarina del Condado de Calaveras). 

El viajero, de cuyo estilo vivo, directo y oral procede la narrativa norteamericana moderna, cruzó en diligencia la carretera del Tránsito --o sea, la estrecha faja del Istmo de Rivas-, para llegar al pequeño embarcadero de La Virgen. Allí tomó el vapor "San Francisco" de la Compañía Accesoria del Tránsito, en el cual surcó el Gran Lago de Nicaragua el primero de enero de 1867, arribando a San Carlos 14 horas después, el 2 de enero. Luego bajó por Río San Juan recorriendo sus 120 millas hasta llegar a otro puerto y bahía en el Atlántico: San Juan del Norte. De allí Twain transbordó a otro vapor más grande que lo llevó a Nueva York. Twain describe las peripecias e impresiones de su viaje por esta ruta, en buena parte paradisíaca, cuando el cólera azotaba a nuestro país, pero ni esa amenaza, ni el rudimentario menú de los vapores, pudieron opacar su humor y sensibilidad ante la belleza del paisaje nicaragüense.  

  los datos históricos que aporta Twain son numerosos y valiosos. Entre ellos cabe citar el consumo ya desarrollado del café, y la fluida circulación de la moneda norteamericana, ambos fenómenos impulsados por la Ruta del Tránsito. la difusión de estos párrafos de Mark Twain desconocidos para el gran público, los que sin duda despertarán gran interés. dada la calidad literaria transmitida con fidelidad magistral.

 Mark Twain nos visitó en 1866 para realizar un recorrido por toda la nación pinolera.

Divertido resbalón a través de Nicaragua

POR: MARK TWAIN 

https://www.enriquebolanos.org/libro/La-Ruta-del-Tr%C3%A1nsito-vista-por-Mark-Twain

    

 ''Travels with Mr. Brown", de Mark Twain (1835-1910), pertenecen las siguientes páginas que fueron traducidas fielmente por Luciano Cuadra.                        



Entre ellas están las dos cartas o reportajes viajeros que se publican en este suplemento especial en las que Twain describe, con lujo de detalles, su travesía desde San Francisco hasta Nueva .York, a través de Nicaragua, o mejor dicho, de nuestra histórica Ruta del Tránsito.

Las bellezas naturales descritas por Mark Twain con lujo de detalles y brillante estilo literario Para el público norteamericano la pluma de Mark Twain ,era la cámara de video de hoy en día. Tan extraordinaria era su capacidad narrativa y ameno su estilo literario, que sin cámara ni fotografías, quienes lo leían podían vivir sus aventuras desde la tranquilidad de sus hogares.


 ALGUNOS DATOS DE NUESTRA GLORIOSA Y FORMIDABLE HISTORIA DE RIVAS.

 

Ya viene el yanqui patón

y la gringa pelo e‘miel.

Al yanqui decile;go jón

y a la gringuita;

veri güel.

 


 

Diccionario biográfico del filibusterismo

https://books.google.com.ni/books?id=ili-DwAAQBAJ&lpg=RA2-PA1877&dq=William%20Walls%20filibusterismo&hl=es&pg=RA3-PA1806#v=onepage&q=William%20Walls%20filibusterismo&f=false

De Yamil Jiménez Tabash

  Como una novela del oeste de Marcial Lafuente Estefanía, llegaban por San Juan del Sur los forasteros que venían de la ciudad de San Francisco. Así llego a nuestra ciudad a principios de 1854  William Wells, viajero que dedicó  buena parte a escribir   un valioso libro de aventuras de la época. Su impresión que tiene de Rivas es excelente la encuentra agradable, y amena la describe con una exuberante vegetación de cacao, café, caña de azúcar y añil. Continúa diciendo aquí parece en verdad la región de la eterna florescencia en donde rústicamente y sin ninguna atención las plantas más raras y las flores más bellas emiten su fragancia singular, saturando el aire de ricos basamos apacibles.

cienes de forasteros del filibusterismo venían de la ciudad de San Francisco tras el olor a pólvora del yanqui.

WALLS, WILLIAM de oaklan, Michigan. Talabartero, media un metro setenta y cinco, blanco, de cabello oscuro y de ojos azules. El 20 de febrero de 1857 salió de San Francisco de sierra Nevada. Llego el 7 de Marzo a San Juan del Sur y al día siguiente a Rivas. Sirvió como soldado raso en la guardia de la estrella roja. Fue evacuado a Nueva York estuvo con otros sesenta filibusteros contando sus aventuras por algunas lismona.

 ANDERSON, NIMROD. De Montgomery, Kentucky, Minero. Media un metro ochenta y un centímetro de estatura, moreno, de cabello oscuro y ojos castaños. Salió de San Francisco a bordo del Sierra Nevada el 20 de febrero de 1857. Llegó a San Juan del Sur el 7 de marzo y al día siguiente estaba en Rivas. El viernes 3 de Abril de 1857 desertó en Rivas de su puesto de guardia de la Estrella Roja y fue llevado a Costa Rica.

 WALLINGTON, J. M. fue parte del grupo de soldados que se rindieron en Rivas el 1ª de mayo de 1857, y al día siguiente empezaron a caminar hacia la Virgen. WALLINGTON salió de Colon el miércoles 22 de julio a bordo del Roanoke, que llego a Nueva York con doscientos cuatro filibusteros.


 

ENRIQUE GOTTEL

https://g.co/kgs/pmyv1H




Enrique Gottel, es uno de los extranjeros más destacado que ha pasado por Rivas, pues su presencia en la ciudad deja gran recuerdo como empresario, como periodista, como patriota. 
Enrique Gottel, nacido en Danzyng (Alemania) en 1831, se establece en Rivas en 1852 como socio de Evaristo Carazo en la transportación de carga y pasajeros, en el trayecto del puerto la custre de La Virgen, al puerto de San Juan del Sur en el océano Pacífico, esta época era el apogeo de la Ruta del Tránsito por Nicaragua, debido a la fiebre del oro, el trayecto por aquí era más cerca. v  Cuando Walker ataca Rivas, el 29 de Junio de 1855, se encontraba Gottel en el bando de los defensores de la ciudad. En 1856 a Gottel le confiscan los bienes por decreto presidencial de Walker.

 El gran poeta Rubén Darío escribe: "Dos extranjeros de grata recordación contribuyeron a la cultura del país, impulsando y dandonueva vida al periodismo naciente, un alemán Gottel y un italiano Fabio Carnavelini".

 https://images.app.goo.gl/Wqn7Y9TWmTY8E9Nj9


  EMMANUEL MONGALO Y RUBIO



 
Mongalo fue otro de los protagonistas de la guerra nacional (1855-56), que se cubrió de gloria en la batalla de Rivas entre fuerzas nicaragüenses y los filibusteros de William Walker.

   Enmanuel Mongalo nació en Rivas el 21 de Junio de 1834. Sus padres, Bruno Mongalo y Francisca Rubio, fueron honestos y bien acreditados miembros de la sociedad rivense.

  La infancia y juventud de Mongalo se deslizan en la paz de la ciudad natal, pero su despierta inteligencia le impulsan hacia más amplios horizontes.

  Agotados los estudios que podían ofrecerles los colegios de su departamento y llevado del ansia de emigrar, se embarca hacia los Estados Unidos. Por ese entonces, el Istmo de Rivas estaba animado por el ir y venir de norteamericanos y europeos que de las costas del Atlántico se trasladaban a California y Mongalo se sintió también atraído y se marchó a San Francisco.

  Pero San Francisco, urbe en formación, poblada de toda laya de gente, centro de vicio y de violencia, no podía retener el espíritu delicado y más bien soñador inclinado a la sana actividad.

   Pronto regresa Mongalo a Nicaragua y en Rivas se dedica al estudio y la enseñanza, y a escribir textos. Su profundo espíritu patriótico comprende, sin duda, la urgente necesidad de cultivar la mente de los niños nicaragüenses y por ellos escoge la abnegada carrera de magisterio para mejor servir a la patria.

  En esta quieta labor civilizadora, le sorprende la llegada de los contingentes filibusteros. Han desembarcado en San Juan del Sur y amenazan Rivas. Él, que ha huido de California de donde vienen, los conoce muy bien. Son violentos mineros, ágiles jinetes y expertos rifleros y grandes bebedores. Él ha conversado con sus coterráneos de aquella gente y ante su llegada súbita da la voz de alarma y alerta. Pinta a lo vivo sus costumbres, sus caracteres de aventureros, despreciadores de indios y mestizos, e infunde entre sus conciudadanos la voluntad firme de resistir hasta la muerte antes de pasar al dominio de tan despiadados conquistadores.

 El calor y la convicción del joven maestro de escuela logran que los hombres de todas las condiciones sociales se presenten voluntarios a empuñar las armas con decisión inquebrantable.

 El peligro es inminente.

   Los invasores han salido de San Juan del Sur y avanzan. Los filibusteros se apoderan de la casa de Don Máximo Espinoza, que se convierte en verdadera fortaleza, donde se parapetan y comienzan a disparar con mortíferos efectos.

 Urge una decisión pronta y enérgica para evitar la carnicería que hacen desde la improvisada fortaleza. Los jefes de las tropas nicaragüenses deciden incendiar el edificio, arriesgadísima tarea que sólo puede ser llevada a cabo por voluntarios heroicos. El momento es angustioso, impresionante y grave. Entonces Enmanuel Mongalo se presenta. El soñador, el joven soñador, El joven maestro de escuela desafiará al destino.

  Marchó paso a paso, erguido, firme, con la tranquilidad de un espíritu recto, lleno de los sentimientos que anidan en los corazones hidalgos a incendiar el refugio de los filibusteros. Y allí la lumbre se convirtió en llamaradas que se enroscaron en el hoy histórico Mesón y lo hacían quejarse, gemir, crespitar (sic). El Fuego escribía con caracteres infernales en el techo que cobijaba a los bucaneros y les decía con lengua enfurecida y les gritaba con voz de patriotismo que Nicaragua no teme, mientras tenga a sus hijos que la defiendan.

  Las llamas eran serpientes dantescas que causaron extraños delirios, visiones de horror a los que juzgaron muy fácil apoderarse de hombres para quiénes a pesar de su juventud, no representaba mucha la existencia al oír el grito de la Patria amenazada.

 Vivieron sus compañeros momentos de angustia y de incertidumbre, pensando que allí se detuviera para siempre aquel corazón que cantaba en medio del desastre y reía en medio de los gritos desesperados de los usurpadores y les mostraba, como escudo para la Patria, la rosa viva de su corazón.

  Los filibusteros con grandes pérdidas, abandonaron todo; el miedo se apodera de ellos y huyendo a través de las calles, plana de heridos y muertos, se retiran desordenadamente de Rivas. Se había ganado la primera batalla a los invasores. Era el 29 de Junio de 1855.

  Murió el 01 de Febrero de 1874 y sus restos reposaron durante muchos años en la Iglesia La Merced de Granada, habiendo sido exhumados y trasladados simbólicamente a la ciudad de Rivas el 29 de Junio de 1970, porque la tumba contenía únicamente sus cenizas las cuales fueron colocadas al pie de un monumento erigido en su memoria, en la calle Mongalo.

  El 29 de Junio fue consagrado por el Congreso Nacional de Nicaragua como día del maestro nicaragüense, en homenaje al maestro-héroe.29 de Junio de 1855 en la ciudad de Rivas se escribe “UNA HERMOSA PÁGINA DE LA HISTORIA NICARAGUENSE”.

 

 

RECORDARTE SERÁ UNA VIRTUD, DE LA HISTORIA ERES PÁRRAFO HERMOSO, JAMÁS NUNCA TU GLORIA SE APAGUE, DE LA ESCUELA EL MEJOR PROFESOR, SEA GRANDE ESTE SUELO CON LA GLORIA QUE LE DISTES VOS…

 Los maestros nicaragüenses celebran este día 29 de junio, el día del maestro, conmemorando la gesta heroica del maestro Enmanuel Mongalo y rubio, cuando junto a Nery Fajardo le hicieron morder el polvo  de la derrota al filibustero William Walker y su falange el 29 de junio de 1855.

 

En un parte de guerra, de esa gesta heroica existe un relato interesante del Coronel Manuel Borge, en el libro Rivas 1855 de Jaime Marenco Monterrey nos describe: que ese día muy de mañana Mariano Méndez originario de León de la falange Democrática que comandaba William Walker, un indio de mucha experiencia en batallas revolucionarias con instintos malos y violentos, algo así como el conocido guerrillero de León en los años80 conocido como “Charrasca”.

  Este Mariano Méndez que venía con el filibusterismo entro gritando por las calles de la ciudad  ¡Rivenses Fustanudos aquí esta Méndez! provocando así, a Los valientes y heroicos soldados rivenses al escuchar el grito ¡El Enemigo!  Después de un fiero combate de muchas bajas, fuego y sangre, hicieron posible que los filibusteros se encerraran en un solo punto; el Mesón de Máximo Espinoza.                          

 Fue cuando el joven maestro, Enmanuel Mongalo el cual con mucho arrojo, tomo una lanza con la punta envuelta en tela encendida, se dirigió a los corredores de la casa, donde se encontraba la falange. Mongalo prendió fuego en las soleras del Mesón. Seria en destino, la suerte o la determinación, las que influyeron para que este joven saliera ileso de la gran puntería de esta gente, la que con sus rifles de repetición hicieron incontables disparos contra el héroe.

 

 RIVAS: NUESTRA BATALLA DE MARATÓN

 


En la primera batalla de Rivas, William Walker y fuerzas del bando democrático atacan la ciudad de Rivas el 29 de junio de 1855 y resultan derrotados por los fuerzas del bando legitimista. La refriega, que contó con nicaragüenses en ambos bandos, es recordada por la acción heroica del maestro nicaragüense Enmanuel Mongalo y Rubio y el obrero Felipe Neri Fajardo quienes se ofrecieron como voluntarios para incendiar la casona de Don Máximo Espinoza, lugar donde estaban resguardados los filibusteros

 

 En la segunda batalla de Rivas, que se efectuó el 11 de abril de 1856, las fuerzas del ejército de Costa Rica, dirigidas personalmente por el Presidente Juan Rafael Mora Porras, derrotaron a las de Walker, aunque con un elevado número de bajas. Posteriormente, el ejército costarricense, diezmado por la epidemia del cólera morbus, hubo de abandonar la ciudad, que fue ocupada nuevamente por los filibusteros.

 La tercera batalla de Rivas, el 3 de marzo de 1857, fue un ataque de las fuerzas aliadas centroamericanas a la ciudad de Rivas, cuartel general de Walker, sin ningún resultado.

 En la cuarta batalla de Rivas, que se efectuó el 11 de abril de 1857, las fuerzas combinadas de los cinco países centroamericanos, dirigidas por el General costarricense José Joaquín Mora Porras, intentaron apoderarse de la ciudad, donde se encontraban las tropas filibusteras, encabezadas personalmente por Walker. Después de cuatro horas de combate, las fuerzas centroamericanas tuvieron que retroceder con un gran número de bajas, ante el nutrido fuego de los filibusteros.

 A pesar de que constituyó una victoria filibustera, la cuarta batalla de Rivas fue el último combate importante de la Guerra Nacional de Nicaragua, ya que el primero de mayo de 1857 Walker se rindió ante el capitán estadounidense Charles Davis, cuyo buque Saint Mary's se hallaba anclado en San Juan del Sur. El General Mora aceptó la capitulación, y Walker abandonó el territorio centroamericano con todos los honores de la guerra.



 

 RAN RUNNELS


GABRIEL URCUYO GALLEGOS SE PROPUSO INVESTIGAR LA RELACIÓN DE RUNNELS CON WILLIAM WALKER NO ENCONTRÓ NINGUNA EVIDENCIA, SÓLO QUE EN 1861 ES ACUSADO ANTE EL SENADO DE EE.UU. COMO UN ARDIENTE SEGREGACIONISTA, SEGÚN LA CARTA DE JOSEPH HAUWES AL SECRETARIO DE ESTADO.

RAN RUNNELS: pistolero texano con las características de Jesse James del Oeste norteamericano, dicen fue el más rápido pistolero tejano de 21 años de apariencia afeminada, cabello castaño. Encontró su puesto en la compañía del tránsito por Panamá hacia California durante la fiebre del oro, para limpiar el Istmo de maleantes que robaban, asaltaban, asesinaban sin importarle un comino la vida humana. Comenzó su tarea colgando maleante, 37 la primera vez, abrió su compañía de trasporte, convirtiéndose en el hombre que monopolizaba en tránsito. Colgando chusmas asesinas esta vez había 102 cadáveres colgado en la ruta del tránsito. Además de castigar el crimen, quiso prevenirlo. Su método: una visita a la persona que consideraba dudosa reputación para decirle simplemente” embarque en el próximo vapor y nunca vuelva aquí” es una orden oficial y si lo encuentro después que salga del barco, será muerto en cuanto lo vea. Daba la vuelta y se iba.

La ley de Istmo era RAN RUNNEELS y  fue nombrado Cónsul primero en Panamá y luego en Nicaragua y le sirvió  para sus ambiciones y lograr alcanzar una prominente posición económica e influencias políticas de este modo  se casa con la hija de un alto político colombiano doña Manuela López con quien había llegado a Rivas (Nicaragua) donde con el tiempo su cuantiosa fortuna se convierte en motivo de leyenda con el famoso tesoro de la Virgen, puerto importante de nuestro Gran Lago y escenario principal del ya Histórico Transito en la guerra Nacional contra los filibustero.

Para estas fechas Runnels vive en el puerto la Virgen (entrada del tránsito en el lago de Nicaragua.) es nombrado agente comercial del Canal Interoceánico, con el privilegio de residir en la ciudad de Rivas ya que ese lugar viven los principales comerciantes y es además cabecera departamental. En ese cargo permaneció por un corto periodo y luego pidió su retiro, que le fue otorgado inmediatamente. Vivió por mucho tiempo en Rivas Nicaragua dormitando recuerdos bajo la sombra de acariciantes de nuestras palmeras seculares y dándole un sabor anecdótico a nuestra existencia cotidiana en las clásicas tertulias de nuestras casonas tropicales. Haciendo nuestra típicas sientas de vida tranquila y provinciana.

Algunos testimonios de conocidos relatan: En efecto Ran Runnels llega l puerto de San Juan del Sur, Nicaragua, como Cónsul de los EE.UU y su hogar pronto fue uno más “en el seno de nuestra sociedad” Vivía con su esposa y su hija única, Bedy, caso con Eduardo Santos, cuyos descendiente fueron Ran, que murió joven; Matilde, que acompaño a su madre hasta su muerte, y Elia María, hoy viuda de Don Melico  Maliaño  que le sobrevive como único descendiente directo de Ran Runnels, en esta ciudad de Rivas.

Runnels vivió donde estaba el edificio del colegio Fátima frente al Parque Carazo, donde tenis un negocio de hotel. María Jesús Bonilla Sosa que le sirvió durante 20 años, cuenta que Runnels era comerciante y que tenía una especie de hotel que servía de hospedaje para los canaleros; y que era afable, bondadoso, reposado, que no era ni alto ni bajo, serio, callado y vivía en su hamaca.

    

GABRIEL URCUYO GALLEGOS

El General Isidro Urtecho escribió en una semblanza y nos cuenta una anécdota sobre Ran Runnels. Dice el general Urtecho que estando de servicio militar en San Juan del Sur fue invitado a la celebración de la Independencia de los EE.UU; por el Cónsul. Sigámosle. “Se le antojo decir a alguno en la mesa que todos los presentes deberíamos expresar un pensamiento  en la forma de brindis, y al llegar mi turno, excitado un poco por la continuas libaciones exigidas, dije: que deseaba que el águila norteamericana nos cubriera con sus alas, pero que no nos clavara sus garras. El cónsul que también estaba excitado por el licor se sintió ofendido y pidió inmediata satisfacción. Yo explique que no tenía intención de ofender a la nación americana; que lo que quería es expresar el deseo de que nos tratara siempre como hermano mayor jamás como enemigo.

No se dio por satisfecho y yo no pude hacer más. Se acabó la comida y el desafío debía  verificarse al día siguiente. Tenía el Cónsul una reputación de un gran tirador de pistola, de tal manera que a cierta distancia, podía meter una bala en la boca de una botella; y yo la habilidad contraria, de no acertar a la misma a distancia ni  aun buey. Pero había de aceptar las cosas como se presentaban. Nombre por padrino al coronel Gutiérrez, y a un primo mío que también había sido invitado a la fiesta, exigiéndoles solamente que la distancia del tiro se redujera a cinco varas, dada mi desventaja de tirador” sigue diciendo el General Urtecho “que él esperaba muy preocupado el resultado. Pero al poco rato vi venir con sus padrinos al Cónsul, risueño y cariñoso con el dando al traste la querella motivada tan solo por el espirituoso champan. Fue así como conocí yo a Mr. Runnels, de quien más tarde fui suyo y de su familia, uno de sus amigos preferidos. Mr. Runnels americano del Sur, era regular de estatura delgado, de delicada complexión y parecía mirar a su esposa, que la ley del contraste lo hubiera unido a ella, a quien amaba con ternura  y siempre la amo así. Vivieron en San Juan del Sur primero, después en la Virgen, un tiempo en Granada y luego de terminarse el Tránsito  de pasajeros por el Istmo a California  Mr. Ran y su familia  vinieron a establecerse definitivamente a Rivas, ganando esta ciudad la adquisición de una familia altamente recomendada en todo sentido. Ran Runnels murió de muerte natural, en la ciudad de Rivas, el día siete de Julio de 1882 a los 54 años de edad. Su tumba se encuentra en la avenida central del cementerio de Rivas.

 En el artículo de la Revista La Revista de Temas Nicaragüenses

“Incógnitas y realidades sobre Ran Runnels (c. 1827-1882)” Por la historiadora, Maritza Corriols. sospecha que el hombre que se encuentra enterrado en Rivas, Nicaragua sea Hiram Randolph Runnels y que su padre se llame Hosea.

 En 2005, Jaime Marenco Monterrey escribió un artículo titulado Randolph (Ran) Runnels en Rivas y posteriormente en su libro Extranjeros en Rivas le dedica más de tres páginas, dice que había nacido en Jackson, Mississippi el 23 de Diciembre de 1827, sus padres Joseph Runnels y su madre Lucy Jackson. Marenco Monterrey no da la fuente de dónde toma la fecha de nacimiento y el nombre de los padres. Urcuyo Gallegos encontró en el Archivo Nacional de Washington documentos relativos a Runnels. En el primer informe de éste en 1859 como cónsul en San Juan del Sur al Secretario de Estado, le aclara que él nació en Jackson, Mississippi y no en Texas como dice el documento y que nunca ha estado en Nicaragua. Como vemos, hay contradicciones entre quienes hablan de su identidad, y aparentemente no aparece el registro de su nacimiento en Jackson, ya que los investigadores lo hubieran encontrado.

Pero Nos preguntamos, ¿cuál es el verdadero lugar de nacimiento y el nombre de sus padres?

¿Era su padre Hardin Dudlely, Hose o Joseph?, y su madre ¿Martha (Patsy) Burch o Lucy Jackson?. ¿Cuándo llegó exactamente a Nicaragua? ¿En 1858, como anota Marenco Monterrey que llegó con su esposa y su hija, o en 1859 después del nombramiento como cónsul? ¿Era divorciado o viudo? ¿Quién era Manuela López, la sobrina del gobernador de Panamá que se casó con Runnels en Marzo de 1859 o fue conocida también como Estefania de la Barbierre? Si eran dos personas diferentes, ¿Beedy Inés era hija de Estefanía o de Manuela? Si era pariente de los gobernadores de Texas y Mississippi, ¿habrán hecho desaparecer su rastro de la historia como ranger avergonzados de todo lo que se decía de él? No lo sabemos.

Descendencia de Runnels

Ya sea su verdadero nombre Randolph, Randall o Hiram Randolph, es parte de la historia de Panamá y es también una realidad actual dentro de las familias nicaragüenses. De su única hija Beedy tuvo como descendencia tres nietos: 1- Elia Santos Runnels -casada con Manuel Maliaños, alcalde de Rivas de 1920 a 1930- no tuvo hijos. 2. Matilde Santos Runnels, casada con el doctor Adrián Guerrero Pereira -originario de León, médico y cirujano graduado en Francia y director del Hospital General de Managua- tampoco tuvo hijos ya que falleció al poco tiempo de casada y sus restos se encuentran en el cementerio San Pedro, en una de las tumbas no identificadas.  3. Ran Santos Runnels. Solamente hay descendencia de este nieto ya que a su única hija Paz Solís –bisnieta de Runnels- le sobreviven actualmente seis nietos, dice bisnietos y dos tataranietos. Algunos de ellos se han encargado de mantener y adornar con ramos de flores la tumba de su ancestro, tal como lo dice Marenco Monterrey en su artículo.

   Todas las personas, son importantes,¿Por qué? Porque tienen su historia. Aportes a  la historia de Ran Runnels Jakson.

 Muchos escritores, historiadores, y demás, han escrito acerca de este personaje, ya sea, del país o internacionalmente.

 Uno de los primeros escritores nacionales que elaboraron una breve semblanza del personaje Runnels. fue el rivense Gabriel Urcuyo Gallegos y después hemos visto desfilar a Jorge E. Arellano, Jaime Marenco Monterrey, Maritza Corriols, Eddy Kull y otros. Internacionalmente es digno mencionar al panameño Andrés Villa, quién ha escrito mucho acerca de Runnels y dice que; “es una temática interesante, pintoresca y exótica”.

En las páginas de Internet aparecen bastantes datos del personaje de diferentes autores.

Porqué tantas personas han investigado y escrito acerca de ese personaje? Será por la increíble hazaña que realizó en la Ruta del Canal por Panamá, o será por reminiscencias de adolecente cuando nos recreábamos con Marcial Lafuente Estefanía, Silver Kane o Keith Luger.

 Sea cual fuera el motivo, cada uno de ellos tendrá su razón que lo ha llevado a esta inquietud.

Nosotros, apasionados por el personaje, tal vez por el conocimiento de sus descendientes, o por la leyenda, o por el beneficio que la familia Runnels-López, le prestó a la ciudadanía rivense, o quizás una mezcla de todas ellas, es que le hemos dedicado un buen tiempo a la investigación a la vida de Mr. Runnels y dichosamente en una de tantas, nos encontramos con la partida de defunción de Mr. Runnels (de la cual guardo una fotocopia).

En el 2007, Publicamos el libro “Los Extranjeros en Rivas”, en el cual aparece una breve historia de este personaje, en el cual aparece entre otras cosas  la fecha de nacimiento y el nombre de los padres.

 En el estudio, elaborado hace algunos años por la acuciosa historiadora Maritza Corriols, dice: Fue conocido en Panamá como Ran Runnels, según la Encyclopedia of Frontier Biography editada por University of Nebraska Press, su nombre era Randall (Ran), y había nacido alrededor de 1830.

La acuciosa historiadora también dice: El escritor Dan Runnels, anota que Randall o Randolph, era hijo de Hardier Dudley Runnels (1789-1842) y Martha /Patsy) Burch Darden (1784-1867),

Y continua la Sra. Corriols  “En 2005, Jaime Marenco Monterrey escribió un artículo titulado Randolph (Ran) Runnels en Rivas y posteriormente en su libro Extranjeros en Rivas le dedicó más de tres páginas, y dice que Runnels había nacido en Jackson, Mississippi el 23 de Diciembre de 1827, sus padres Joseph Runnels y su madre Lucy Jackson. “Marenco Monterrey no da la fuente de dónde toma la fecha de nacimiento y el nombre de los padres”

Me extrañó muchísimo que la Sra. Corriols no se haya preguntado cuál fue la fuente de la Encyclopedia, y tampoco se hizo la pregunta con el genealogista escritor Dan Runnels . Pero sí dice: “Marenco Monterrey no da la fuente”.


LA GUERRA

 


El 3 de febrero de 1978, una treintena de combatientes del Frente Sandinista de Liberación Nacional, provenientes de Costa Rica, mantuvieron reducida desde las 2:30 hasta las 5:45 a.m., el cuerpo de bomberos y el Comando departamental, a la guarnición somocista, y se retiraron en orden hacia la zona fronteriza, tras ocasionarle muchas bajas y el edificio donde existía la Ferretería Carlos Lacayo quedó reducida a cenizas .

 

 TROZOS DE BATALLAS DE LA HISTORIA DE LAS TRES VECES HEROICAS CIUDAD DE RIVAS.

 Un pueblo que no conoce su historia no puede comprender el presente ni construir el porvenir.  ( Helmut Kohl)

 

   El istmo de Rivas ha sido un constante campo de gloriosas batallas en la Historia Nicaragüense.

Así es nuestra ciudad  de Rivas, la chica del mediodía nicaragüense en los siglos coloniales y en el decimonono independiente.

LAS PRIMERAS BATALLAS  a pesar que en el año 1522, Gil González Dávila fue recibido pacíficamente por los caciques del territorio conocido hoy con el nombre de Rivas y se da el muy conocido e importante diálogo entre las dos culturas:  

Gil González Dávila y el cacique Nicarao o Nicaragua. LA MUERTE DEL CACIQUE NICARAGUA A CAUSA DE UN TIRO DE ARCABUZ, EN UNO DE LOS ENFRENTAMIENTOS POSTERIORES CON LOS ESPAÑOLES, EXCLAMANDO ANTES DE MORIR: ¡HÚNDANSE CONMIGO LOS SIETE REINOS!.

   La larga  batalla legal para legitimar nuestro territorio y convertirlo de Valle a Villa. De esa manera se le otorgo en título de Villa de la Purísima concepción de Nicaragua este era en nombre original y de Rivas agregado el 29 de Mayo de 1720.

    La batalla del  timbuco Manuel Antonio  de la Cerda primer Jefe de Estado y su vice Juan Argüello, el calandraca que representa el origen del liberalismo, rivales a muerte y se enfrentaron en una de las guerras más crueles de nuestra historia. Manuel Antonio de la Cerda fue fusilado en la plaza de la Villa de Nicaragua en 1829.  

    En 1849 se da la batalla contra Bernabé Somoza siete Pañuelos que se encontraba en san Jorge, contra los ejércitos Unidos de León y Granada en la ciudad de Rivas. Esta batalla finalizo con la captura y muerte de Somoza y la ejecución de desenas de sus partidarios.

   La batalla de Rivas, el 29 de Junio de 1855 donde se destaca el Maestro Emmanuel Mongalo y Rubio correspondió a darle fuego la casa de Espinoza.

    La Batalla de la guerra Nacional. Donde se incendió el mesón de Guerra el 11 de Abril de 1855 por el soldado Juan Santamaría héroe Costarricense.  Cuando los filibustero se enfrentaron en Rivas en segunda ocasión.

   La tercera Batalla - Una vez firmados, ratificados y canjeados los instrumentos del Tratado Cañas –Jerez entre Costa Rica y Nicaragua (1858), se creía en Costa Rica que se abría una nueva época de luz y esperanza, de paz y armonía, con nuestro vecino del norte. Todo fue como un sueño, una tremenda realidad, pues se abrió antes bien una largo período de refunfuños y reclamaciones sin fundamento de Nicaragua, que pretendía desconocer el Tratado, alegando tres sinrazones que fueron declarados sin lugar en el Laudo Cleveland de 1888.

 

CRONOLOGÍA  DEL FRENTE SUR «BENJAMÍN ZELEDÓN »

 

MAYO

  El frente Sur Benjamín Zeledón Rodríguez, integrado por las columnas guerrilleras: Francisco Gutiérrez, dirigida por el Comandante Ezequiel; Álvaro Dirroy Méndez, con la misión de penetrar en la profundidad del territorio del departamento y apoderarse de las vías de comunicación que conducen a Rivas, de Norte a Sur.

 CASCO URBANO, BARRIOS DE RIVAS 20:00 Hrs. La EEBI comienza La Operación Limpieza en los barrios donde se ha combatido y la gente ha apoyado a la guerrilla. Los infantes entran en cada casa, revisándoles a los jóvenes sus rodillas, codos o pantalones, desapareciendo a los que andan chimaduras.



RIVAS, FRONTERA SUR 08:00 Hrs. Columnas del Frente Sur Benjamín Zeledón, se toman los Mojones, Pueblo Nuevo, Conventillos y la Florcita, en el borde fronterizo.  Tras un fuerte combate se toman el Ostional, durante el combate se captura al teniente Rigoberto Buitrago, quien se incorporara a la guerrilla.

CIBALSA, RIVAS 08:00 Hrs. El Estado Mayor de la Guardia Nacional evalúa con el comandante Bravo la situación en el frente meridional del sur, está presente Tino; El capitán Justiniano Pérez Salas, Oficial Ejecutivo, callado, delgado, de tez morena, de andar ágil y frio en sus análisis, verdadero transformador de La Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería, goza de la admiración y el respeto tanto de oficiales como de las tropas están bajo su mando:

EL NARANJO, RIVAS 15:00 Hrs La batalla por el territorio se torna un infierno. Los aviones de combate de La Fuerza Aérea pasan bombardeando las colinas tomadas por El Frente Sur. Las bombas caen, todos corren a sus refugios y trincheras, para ponerse a salvo. El Chileno; Osvaldo Roberto Lira, se queda solito devolviendo el fuego con su fusil, sin lanzarse a tierra, Todos ven como repele el ataque desde los techos de las viviendas campesina.

 CASCO URBANO, RIVAS 20:00 Hrs. El comandante Ezequiel ordena un repliegue táctico de sus fuerzas hacia los alrededores de la ciudad.

EL OSTIONAL, RIVAS 16:00 Hrs. El Frente Sur Benjamín Zeledón captura la estratégica población de El Ostional y recaptura Colina 155. El Yarará: el lanza cohete múltiple de la Guardia Nacional, hace estragos, arrasando con todo lo que se mueve, no dejando piedra sobre piedra. Los combates ya duran 9 días, se demuestra el espíritu de los guerrilleros, la Guardia Nacional les cae con todo, aviones, tanques, barcos, artillería.

RIO OSTAYO, RIVAS08:00 Hrs. mucho calor, Los combatientes se amparan en el fresco reparador debajo de las grandes y bondadosas hojas de las plantas tropicales. Los primeros rayos del sol y avanza la mañana, la selva emite sonidos del follaje, llenando el silencio. Los silbidos del guardabarranco y la lapa son parte de la orquesta, interrumpida por bandadas de loros, al batir de sus alas. En los añejos árboles, una pareja de monos blancos vuela de árbol en árbol, con su gutural lenguaje.

 


 HOTEL INTERCONTINENTAL MANAGUA05:00 Hrs. El amanecer se deslumbra tenuemente. Los diputados salen presurosos, recién bañados de sus cuartos, hacia El Salón Rubén Darío, que parece un mercado Persa, los rumores pasan de boca en boca hablando de la salida del Presidente Somoza. Los directivos nunca terminan de ponerse de acuerdo. Luis Pallais va de un lado a otro, nervioso, consulta con Francisco Urcuyo. En la mesa esta la banda presidencial, que siempre usó Somoza, azul y blanca tejida con hilos de oro de 14 quilates y con el escudo de armas de la república al centro.

…renuncio a la presidencia de la república… firma Anastasio Somoza…”-hay un temblor en su voz: 

”…El partido liberal propone al Dr. Francisco Urcuyo, nacido en Rivas en 1915, graduado de médico cirujano en Quintana Roo, en la UNAM de México en 1944, país donde un hospital que lleva su nombre. En 1960, durante las inundaciones del puerto de San Juan del Sur, se puso al frente y convirtió el Hotel Barlovento en refugio para los afectados…”-Lee su extraordinario curriculum.

”-Urcuyo es aclamado por unanimidad en medio de aplausos.

El traspaso de mando presidencial se realiza siguiendo El Plan de Puntarenas, la batuta se pasa al Presidente del Congreso, oriundo de Rivas. Pallais se levanta con la banda presidencial en sus manos y le coloca a su colega terciada en su pecho. Urcuyo sonríe ante una decena de fotógrafos nacionales y extranjero y se dirige al pódium, al discurso de aceptación.

Urcuyo Maliaños, dice que se queda, se hacen planes para retomar de nuevo la ofensiva, que no es tan fácil en el Sur, porque ya son muchos. En el sector de Sapoa dirige hay más de un mil seiscientos hombres, con una retaguardia muy ágil, directamente con los ticos. Hay un puente aéreo con los cubanos que le proporcionan a Nicaragua el armamento necesario para las últimas semanas de la guerra, y disponen de mucho parque, de mucho material de artillería, de armamento pesado; son casi un pequeño ejército convencional. Entonces, no es tan simple planear una ofensiva en término de horas.

SAPOA, RIVAS 15:00 Hrs. Llegó el General Alejandro Ronda; oficial cubano y comunica: _”…La Guardia de Rivas y de todo el sector de allí se está desbandando…”-efectivamente, la patrulla de exploración ingeniera nos reporta: ”…La Guardia se esta zafando, están levantando campo…”.

CIBALSA, EMPALME LA VIRGEN, RIVAS 13:00 Hrs. El Comandante Bravo, al ver el despelote, comienza a desmantelar el Cuartel de Operaciones

LA VIRGEN, RIVAS 14:45. El Comandante Edén pastora y las tropas del Frente Sur arriban al empalme. Todos los retenes han sido abandonados y la carretera está libre para Managua. Algunos pobladores los reciben con vítores y una preocupación: _”…La Guardia se acaba de ir para San Juan, no tienen ni media hora, ahora agárrenlos!…”- en el triangulo del empalme se hace una algarabía.

SAN JUAN DEL SUR, RIVAS10:00 Hrs. Toda la Guardia del Sur arriba al puerto con un convoy interminable, el mas grande de toda la historia. Con vehículos blindados, tanques, tanquetas, el Yarara, camiones llenos de guardias, jeepones Pumas y cientos de guardias furiosos, rabiosos y con ganas de desquitarse con quien sea. Algunos viajan en camiones, otros en jeeps o simplemente a pie llevando terciados los fusiles en plan de combate. La gente está encerrada en sus casas. El pueblo se llena de guardias.

Sagitario ordena no dejar nada a nadie y ordena la destrucción de todos los parques de guerra posible y los medios de transporte:

 _”…Péguenle fuego a la Staghounds, al camper del mayor Bravo y al Varara…”-A una de las tanqueta la llenan de tiros y morteros hasta el copete. Los guardias se alejan y rafagean los tres valiosos vehículos. La explosión de la Tanqueta es gigantesca. El puerto se extrémese. Queman la Aduana y revientan las cajas de tiros. Es como un aviso. Las tropas se agrupan a la orilla del muelle buscando escapar, pero están detenidos por el simple hecho, que no hay nadie quien los lleve, ni nadie que diga quienes o donde están los que saben. Coordina con el comité del puerto encabezado por el padre y el alcalde la salida en los botes remolcadores con las barcazas de planchas de hierro con que acarrean los sacos de productos de exportación e importación desde altamar, que tienen una dimensión del tamaño de 50 x 100 mts. Donde caben cientos de toneladas. Alli piensan irse todos los guardias.

Antonio Calderón, uno del piloto de los barcos remolcadores de La Autoridad Portuaria, esta sudando calentura en su cama de madera por varios días, indispuesto a navegar. Todo está muerto en el puerto.

 LA VIRGEN, RIVAS13:55 Hrs. Los combatientes del Frente Sur avanzan por la Carretera Panamericana sin encontrar resistencia alguna. Las multitudes enardecidas aplauden la victoria. Encabezando la marcha van los Comandantes Edén Pastora, José Valdivia y Javier Pichardo. OCHOMOGO, RIVAS 18:38 Hrs. La caravana del Frente Sur en varios camiones ganaderos avanzan lentamente por el gentío en la carretera y los vehículos que van para Managua. El convoy sigue la marcha en plena oscuridad. El cansancio los vence. El chileno se acuesta sobre la carga, se tapa con una lona para protegerse de la fina llovizna y al instante está dormido.

 MANAGUA 08:00 Hrs. El Frente Sur llega a la capital, es el ultimo frente, justo a tiempo para participar de la desbordante concentración para celebrar el triunfo de la insurrección popular al lado del la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional y el pueblo congregado en La Plaza de la República, la plaza de la revolución. El triunfo del Frente Sandinista, los combatientes sandinistas vencedores se van a sus casas a celebrar con sus madres, sus esposas, sus novias, sus amigos. Un grupo de elite queda sólo, porque no tienen a nadie

 


…Todo el pueblo a la plaza, con el Frente Sandinista!...”

 

 

 

 

 

 


 

 


  

 

 

 

 

 

 

 

 




Sinopsis Histórica de Rivas