Pintura del encuentro entre Gil Gonzáles y el Cacique Nicaraghuac

Pintura del encuentro entre Gil Gonzáles y el Cacique Nicaraghuac
Pintura de Juan Fuchs, un artista con alma nicaragüense "El encuentro entre Gil Gonzáles y el Cacique Nicaragua"

sábado, 28 de junio de 2025

OCHO GOBERNANTES RIVENSES DE LA NICARAGUA SOBERANA 1839--1990



OCHO GOBERNANTES RIVENSES DE LA NICARAGUA SOBERANA 1839--1990







 





PONEDLE ENTRE LA MANO UNA ANTORCHA DE VIVÍSIMA LLAMARADA QUE ANUNCIA LA LIBERTAD FINAL.



15-may-1839 21-may-1839 PATRICIO RIVAS director interino El 15 de mayo (1839) que se instaló la Asamblea Legislativa recién electa por el voto popular, eligió a Patricio Rivas director interino, en vez de Joaquín Cosio

 

27-ag-1840 01-abr-1841 PATRICIO RIVAS director interino El 27 de agosto de 1840 la Cámara de Representantes eligió director interino a Patricio Rivas.

 


31 DE Mayo 1843 MANUEL PÉREZ SUPREMO DIRECTOR se volvió a hacer elecciones y salió electo el senador Manuel Pérez, originario de San Jorge, Rivas, quien asumió el cargo el 31 de mayo de 1843.

Hubo guerra de Nicaragua contra El Salvador y Honduras. Nicaragua es invadida en noviembre de 1844 por los caudillos Francisco Malespín, jefe de Estado de El Salvador y Francisco Ferrera, de Honduras. Al romperse las hostilidades el senador Manuel Pérez se llenó de temor (o fue obligado) y depositó el mando en el senador Emiliano Madriz. El general Malespín sitió León, sitio que duró 50 días y lo conquistó el 24 de enero de 1845. Tomó León y cometió atrocidades, inclusive el asesinato del director Emiliano Madriz.

 


20 de enero 1845 MANUEL ANTONIO BLAS SAENZ SUPREMO DIRECTOR INTERINO expiro el peri dúo de silvestre selva como senador y tuvo que abandonar el cargo. Para dar cumplimiento a la Constitución, fue llamado el senador más inmediato, Manuel Antonio Blas Sáenz, a asumir el cargo de director interino hasta el término del periodo, 1° de abril de 1845. El 10 de marzo de 1845, se reinstala la Asamblea Legislativa.

 

12-ago-1851  02-nov-1851  JOSE DE JESUS ALFARO Justo Abaúnza disputa la legitimidad del poder ejecutivo con José de Jesús Alfaro (director interino) debido al fallecimiento del director interino José del Montenegro, la Cámara de Representantes el 11 de agosto de 1851 nombró al senador José de Jesús Alfaro para ejercer interinamente el poder ejecutivo. Alfaro asumió el cargo al día siguiente, 12 de agosto

 


08-may-1851  04-ago-1851 JOSE LAUREANO PINEDA UGARTE , Supremo Director propietario - constitucional. DIRECTOR ELECTO por el voto popular tomó posesión hasta el 5 de abril para el bienio del 1° de abril de 1851 al 1° de abril de 1853. El 4 de agosto de 1851 el general Trinidad Muñoz dio un golpe de Estado, apresa y expulsa hacia Honduras al director Pineda junto con varios de sus ministros, y nombra director provisional al senador José Justo Abaúnza Muñoz, quien de inmediato asciende a Muñoz a General de División y lo nombra Comandante General de armas

 

 

02-nov-1851,   20-dic-1851 JOSE LAUREANO PINEDA UGARTE Al amparo de tropas que amenazaban León y de acuerdo al arreglo al que han llegado los directores interinos que disputan el poder ejecutivo interino, José de Jesús Alfaro (en nombre del presidente Pineda) y José Justo Abaúnza, acordaron que el director propietario regrese de Honduras a continuar en el cargo. El 2 de noviembre, el director José Laureano Pineda regresó a su cargo, y pasó la crisis.

 

30-oct 1855   12-jul-1856 PATRICIO RIVAS presidente de acuerdo al arreglo de paz con Walker punto del acuerdo de paz entre Walker y Corral se estableció En el segundo punto nombramiento de Rivas como presidente de un gobierno provisorio por el término de catorce meses, a no ser que el gobierno decidiera posteriormente adelantar las elecciones. Patricio Rivas estaba en San Juan del Norte y tardó siete días en ir y traerlo y llegar a Granada a asumir el cargo. Tomó posesión el 30 de octubre de 1855. Los leoneses (los liberales) sentían júbilo por haber derrotado a los granadinos y resentían que el último punto del acuerdo de paz establecía que el Gobierno de la República residiría en Granada. Posteriormente Walker pidió a Patricio Rivas que trasladara el gobierno a León, (cosa que hizo el 25 de marzo de 1856) para satisfacer a los leoneses y también para poder vigilar mejor a las fuerzas guatemaltecas, salvadoreñas y hondureñas que quisieran invadir Nicaragua. Desde el primer día Walker asumió la jefatura del ejército y escogió Granada de residencia. Presionado por Walker, el presidente Patricio Rivas convocó elecciones para los días 22, 23 y 24 (junio 1856). Walker fue candidato y se declaró ganador y asumió el cargo de presidente el 12 de julio de 1856

 


01-mar-1883   14-mar-1885    ADÁN CÁRDENAS presidente constitucional Por primera vez llegó a la presidencia de la República un profesional graduado en Europa. La expulsión de los jesuitas ejecutada por el presidente Joaquín Zavala causó divisiones dentro de las filas del Partido Conservador que dificultó la escogencia del candidato para el siguiente periodo de 1883 a 1887. Por fin recayó en Adán Cárdenas, rivense, miembro del club de conservadores progresistas y también con respaldo de liberales anticlericales. Ya escogido por el Partido Conservador, le resultó fácil salir electo, porque todavía los liberales seguían de capa caída.

 16-may-1885    01-mar-1887 ADÁN CÁRDENAS presidente constitucional Dios se llevó a Justo Rufino Barrios en la batalla del 2 de abril de 1885 en Chalchuapa y eso ayudó a restablecer la paz. El 16 de mayo de 1885 Cárdenas retornó a reanudar las funciones de su alto cargo de presidente, hasta el final de su período.

 


01-mar-1887   01-ago-1889 EVARISTO CARAZO presidente constitucional murió en al cargo de muerte natural Comenzó de nuevo el proceso de selección y elección de candidatos para el siguiente periodo de 1887 a 1891 y Evaristo Carazo, recibió una amplia mayoría de los votos electorales. Los otros candidatos eran Pedro Joaquín Chamorro que perdió en su propio patio (Granada) y don Adrián Zavala de la facción "progresista" que quedó en tercer lugar. Carazo llegó a la presidencia a la edad de 65 años, siendo así el más viejo de todos los presidentes de la época de los "Treinta Años". Tomó posesión el 1° de marzo de 1887 y falleció a las dos de la tarde del 1º de agosto de 1889, a los 67 años de edad, en el ejercicio de su cargo, mientras viajaba a Granada abordo de un carro del ferrocarril.

 


16-jul-1979   18-jul-1979 FRANCISCO URCUYO MALIAÑO presidente - Renuncia- Duró 43 horas en el cargo En medio de la convulsión del derrocamiento de Somoza, el Congreso Nacional quiso preservar la legalidad constitucional con la aceptación de la renuncia de Anastasio Somoza Debayle y con el nombramiento del designado a la Presidencia, Francisco Urcuyo Maliaño, quien tomó posesión cerca de la media noche del 16 de julio de 1979. Urcuyo no tomó en cuenta las disposiciones que antes se habían negociado entre Somoza, la embajada estadounidense y la dirección de los guerrilleros por las que debía entregar de inmediato el poder a la junta de Gobierno que un mes antes, el 18 de junio de 1979, se había organizado en Costa Rica. Urcuyo solo duró en el cargo 43 horas. Abandonó el país y se asilo en Guatemala.

 


25-abr-1990   10-ene-1997   VIOLETA BARRIOS DE CHAMORRO presidente constitucional Los presidentes centroamericanos hicieron esfuerzos por lograr un arreglo de paz en Nicaragua y el 7 de agosto de 1987, en Guatemala, convencieron al presidente Ortega que firmara el plan Esquipulas II. En la cumbre de presidentes de Centroamérica celebrada en Costa Rica el 16 de enero de 1988, los presidentes siguieron presionando al gobierno de Ortega y se comprometieron a presionar también a la Contra (oposición armada), porque los compromisos del Acuerdo de Esquipulas II firmados el 7 de agosto de 1987 aceptados por el presidente Daniel Ortega, todavía no se habían cumplido a satisfacción. Después de mucha estira y encoge, por fin, ante la presencia de los testigos, cardenal Miguel Obando Bravo y Joao Clemente Baena Soares, Secretario General de la OEA, los representantes del Gobierno de Nicaragua y de la Resistencia nicaragüense (la Contra), se reunieron los días 21, 22 y 23 de marzo de 1988 en Sapoa, departamento de Rivas, donde firmaron el "Acuerdo para el cese al fuego definitivo". El sandinismo aceptó convocar elecciones anticipadas para febrero de 1990, ocho meses antes de noviembre de 1990, fecha que fijaba la ley. Como consecuencia, se formó una coalición integrada por 14 partidos políticos llamada Unión Nacional Opositora (UNO). Esta coalición eligió a Violeta Barrios v. de Chamorro y a Virgilio Godoy Reyes, candidatos a la presidencia y vicepresidencia de la República, respectivamente. El 25 de febrero de 1990 se efectuaron las elecciones nacionales en las que compitieron 10 partidos y/o alianzas, entre ellos la UNO y el FSLN, que ganó ampliamente la UNO y se produjo un cambio sustancial en las instituciones del Estado a partir del 25 de Abril 1990.




"Sueños del Corazón" es el título de las memorias de Violeta Barrios de Chamorro, ex presidenta de Nicaragua, publicadas originalmente en inglés en 1997 y luego en españolEl libro relata su vida, incluyendo su infancia, su matrimonio con Pedro Joaquín Chamorro (periodista y opositor a la dictadura somocista), su participación en el diario La Prensa, y su presidencia de Nicaragua entre 1990 y 1997. 
En estas memorias, Violeta Barrios de Chamorro narra su trayectoria personal y política, desde su juventud hasta su llegada al poder, destacando su papel como figura clave en la historia de Nicaragua y como la primera mujer elegida presidenta en las Américas. El libro también explora los desafíos y conflictos que enfrentó como mujer en un mundo político dominado por hombres, y su lucha por la paz y la reconciliación en Nicaragua. 

PRÓLOGO

El 25 de abril de 1990 asumí la Presidencia de la República en el Estadio Nacional en un ambiente de gran tensión, provocado por el sentimiento de dos bandos completamente opuestos. Nicaragua vivía en ese entonces un clima de guerra y de violencia.

Siete años después, el 10 de enero de 1997, en un nuevo ambiente de paz y democracia, regresé al Estadio Nacional a traspasar la Banda Presidencial, de manos de una mujer civil libremente electa por el voto popular, a otro presidente electo en las urnas electorales. Transcurrió casi un siglo de historia para que este traspaso de un civil a otro fuera posible en Nicaragua.

Quiero decir con sinceridad a todos mis lectores que cuando asumí la Presidencia de la República sentí una gran angustia en mi corazón al recibir un país en guerra y destruido.

La Patria que heredé era una sociedad desgarrada por la división. Los nicaragüenses no nos reconocíamos como hijos de una misma Patria. Podían más los intereses partidarios y personales que los legítimos intereses del pueblo.

Como mujer pacífica que soy y alejada de partidos politicos, no puedo negarles que sentí miedo ante los enormes retos de la gran misión que me había encomendado el pueblo nicaragüense.

Aquella noche del 25 de abril de 1990 me retiré a la soledad de mi habitación y frente a la imagen de la Virgen y de nuestro Señor recibí las fuerzas necesarias y la valentia para trabajar sin descanso por construir un nuevo país.

Fui elegida por una mayoría de los nicaragüenses, pero goberné para todos, sin distinciones politicas, religiosas, étnicas o de cualquier otra clase. No di cabida en mi corazón ni al odio

Puntos clave de las memorias:
  • Infancia y juventud:
    Se describe su vida en el campo, cerca del lago Cocibolca, y su formación familiar. 
  • Matrimonio con Pedro Joaquín Chamorro:
    Se narra su relación con su esposo, quien fue asesinado por su oposición al régimen somocista, y su posterior asunción del liderazgo del diario La Prensa. 
  • Su papel en La Prensa:
    Se relata su labor en el diario, defendiendo la libertad de prensa y la democracia en Nicaragua. 
  • Presidencia de Nicaragua:
    Se describe su elección como presidenta en 1990 y su gestión al frente del país, enfocándose en la búsqueda de la paz y la reconciliación. 
  • Legado:
    Se analiza su legado como la "madre de la paz" en Nicaragua y su impacto en la historia política del país. 

"Sueños del Corazón" es una obra autobiográfica que ofrece una visión íntima de la vida de una mujer que jugó un papel fundamental en la historia de Nicaragua y América Latina. 

 




ELOGIO FUNEBRE

Discurso pronunciado por el Dr. Diego Manuel Chamorro en nombre del Partido Conservador de Nicaragua en los funerales de Don Adán Cárdenas

 


"Lo que heredaste de tus antepasados, conquístalo para poseerlo". Ese pensamiento de Goethe, vino al punto a mi memoria cuando hace pocas horas se me comunicó el honroso encargo de pronunciar el elogio fúnebre del egregio ciudadano que en estos momentos acompañamos a su última morada, en nombre del Partido Conservador de Nicaragua. Y vino a mi memoria precisamente, porque don Adán Cárdenas, fiel a su estirpe patricia, entró en posesión por conquista propia de la preclara herencia del ilustre prócer de nuestra historia y de nuestro partido, el Dr. Adán Cárdenas, presidente egregio de la egregia era de los treinta años de integérrimos gobiernos conservadores, fundadores de la verdadera república, que conquistó para nuestra patria el cognomento de Suiza centroamericana.

Y cuando hablo de herencia no me refiero, no podría referirme a una herencia patrimonial, porque, ¿quién ignora en Nicaragua que ese ilustre repúblico al descender de la presidencia tuvo que volver inmediatamente a su clínica de médico a ejercer de nuevo su humanitaria profesión para poder mantener a su familia? Me refiero a esa herencia de patriotismo, de honradez y de rectitud que fue característica esencial de la vida de nuestro ilustre conciudadano a quien hoy despido en nombre del Partido Conservador de Nicaragua, como de todos los miembros de su distinguida familia, fieles todos ellos a su preclara estirpe.

Don Adán Cárdenas, señores, fue un modelo de ciudadano. Dedicó su vida y su fortuna, amasada con honradez y tesón, a la formación de sus pequeños sobrinos haciendo veces de verdadero padre, cuando, por designio de la Providencia, éste les faltó en temprana edad, logrando formarlos en el crisol de su eximia tradición familiar. Pero el cumplimiento de ese sagrado deber familiar no lo apartó nunca del superior deber de ciudadano, consagrando siempre a su patria sus mejores pensamientos, sus mayores inquietudes y su gran hombría de patriota.

Hasta en los últimos días de su meritísima vida no había problema nacional, no había cuestión que afectara los intereses de la patria que no lo encontrara en primera fila, fustigando con su pluma llena de santa ira lo que consideraba actos bochornosos, o abogando con mente limpia y honrada palabra por las soluciones más patrióticas, conquistando siempre el respeto de todos.

Don Adán Cárdenas, desde joven conoció las penas del ostracismo en compañía de su anciano padre que después de haber ejercido con honor la primera magistratura de la nación Y conquistado el derecho de gozar de las garantías que había con. tribuido a fundar junto con los cimientos de la verdadera pública, tuvo que consagrar su venerable ancianidad a luchar de nuevo para restaurar esas garantías y la libertad republicana de su pueblo, no dando reposo a su espíritu hasta el fin de vida cuando gracias a su esfuerzo y a su consejo había ya Id grado restaurarse el sistema de los treinta años apagado un largo periodo de dictadura.

Y siempre fiel a esa herencia de patriotismo, el hijo preclaro, siempre puso el contingente de su fuerte personalidad de su valor cívico y de su indoblegable rectitud al servicio de sus ideales de ciudadano integérrimo; y así lo vimos ocupar el escaño en la Cámara de Diputados, en momentos en que concurrir a esas sesiones significaba exponer quizás la vida y ciertamente ser vapuleado por turbas desenfrenadas apoyadas por la fuerza pública como en efecto lo fue sin que eso lo hiciera flaquear en el cumplimiento de su deber de ciudadano.

Y después en una era difícil de desorganización prestó sucontingente de su honradez a toda prueba ocupando la Cartel; de Hacienda en la que dejó la huella limpia de su integérrima personalidad.

Hijo de patricio como he hecho notar, su figura es un ejemplo de la tradición patricia del Partido Conservador en cuyas filas militó siempre. con Honor y con orgullo Y ese ejemplo es digno de meditarse por las jóvenes generaciones porque un partido al que Adán Cárdenas perteneció y sirvió con dignidad, con honor y con orgullo, es ciertamente un partido de que nadie, con menos dignidad y con menos honor que el insigne ciudadano, pueda sentirse avergonzado, pese a toda la propaganda denigradora de la que todavía pretenden echar mano sus enemigos.

En estos momentos de la historia en que el mundo atraviesa por una transición y una transformación, es también ejemplar el recuerdo de lo que han significado en los destinos de nuestra patria, en la marcha de las generaciones con el tiempo, los varones de estirpe como don Adán Cárdenas y la potencia que su figura trasmite a las siguientes generaciones,

Si el expresidente Dr. Adán Cárdenas legó una herencia política que don Adán Cárdenas, su hijo preclaro que hoy des pedimos de esta vida, recogió con orgullo y enriqueció con acciones fundadas en la tradición heredada, nuevas generaciones les tocan recoger ahora la herencia de este ilustre ciudadano para enriquecerla y legarla a su vez a las siguientes generaciones dentro de esa tradición patricia del Partido Conservador del que don Adán Cárdenas fuera en su vida un genuino representante.

LA MUERTE DEL PRESIDENTE EVARISTO CARAZO. *
- Por José Dolores Gámez –

Rivas, agosto 12 de 1889 Señor Director del
Diario de Centroamérica.Guatemala

 Triste y dolorosamente principió para nosotros
el actual mes de agosto.
Encontrábase de paseo el Sr. presidente
Carazo, en la ciudad de Granada. el día 1° del
corriente, cuando de súbito se sintió acometido de
la fatal dolencia del corazón, que tanto le afligía.
 
 El ataque fue terrible y decisivo; la lucha
corta. Aún no se había extinguido el eco del
último campanazo de las dos de la tarde de aquel
nefasto día, cuando el ilustre enfermo pagó su
último tributo a la naturaleza.
 
 Suele decirse que así como es la vida, tiene que
ser la muerte. El Sr. Carazo murió tranquilo.
pudiera decirse que sonriente. Aquella faz
bondadosa, que jamás alteró la cólera, ni las
malas pasiones, no sufrió alteración alguna ni
con la rigidez cadavérica. El sueño de la
eternidad sólo es terrible para los malvados;
para el hombre bueno es reposo y quietud.
descanso y calina.
 
 El presidente exhaló su último aliento en el
seno de una sociedad, en que existía el foco de su
mayor oposición política; pero justo es decirlo, al
verlo desfallecido y expirante se acabaron las
rencillas y prevenciones de la víspera. y sus
opositores más remarcados se confundieron en
aquella hora solemne con los amigos más
íntimos, para postrarse todos juntos. respetuosos
y consternados. ante el lecho funerario del
primer Magistrado de la República.
 
 Los disgustos, las amarguras sin cuento, que
día a día, hora por hora y minuto por minuto.
tuvo que apurar constantemente aquel virtuoso
patriota, laceraron su corazón. enfermo ya por la
hipertrofia. y fueron para su existencia algo así
corno el traidor petardo para la confiada barca
que se mece en tranquilas aguas. La muerte le
hirió cuando el estado de su salud parecía mejor.
cuando todo peligro mortal se creía alejado por
muchos años.
 
 El ronco estampido del cañón anunció la fatal
nueva a los nicaragüenses, llevando el dolor, la
consternación y la inquietud de un extremo a otro
de la República.
 
 Moría el Presidente Carazo en hora
inesperada, cuando no había fuerza pública
bastante para sofocar un súbito trastorno y
cuando el país, agitado y revuelto, preparándose
estaba para ruda lucha electoral: moría, repito.
en momentos bien difíciles para una sociedad
incipiente como la nuestra, compuesta de
hombres en cuyas venas no corre sino que hierve
la sangre.
 
 La nación se hallaba acéfala repentinamente y
con lucido armamento distribuido en tres
distintas poblaciones, en que mandaban jefes
militares de opiniones encontradas. La lucha
habría sido inevitable en cualquier otro país que
no fuera Nicaragua.
 
 Después de honrar la simpática memoria del
Presidente Carazo, los nicaragüenses todos, sin
excepción alguna, dirigieron sus ojos, no a los
cuarteles, ni a los jefes que los comandaban, sino
a la Constitución del país, la Arbitra suprema en
aquella hora solemne.
 
 El Ministro de Gobernación abrió el Código
fundamental, y puesta la mano sobre el artículo
53, declaró' que asumía interinamente el Poder
Ejecutivo nacional y que se constituía garante
del orden público, mientras se designaba
conforme a la ley al sucesor del Sr. Carazo.
El Ministro de Gobernación, que es el Licdo.
Dn. David Osorno, tiene también a su cargo la
Cartera de Guerra, y quedó de hecho constituido
en Comandante General de las Armas. Pudo en
aquellos momentos declarar la República en
estado de sitio por varios meses y constituirse en
dictador militar, si los hijos de la tierra de los
lagos fueran capaces de tolerar ese crimen y un
ministro nicaragüense de pensar en semejante
atentado.
 
 Osorno ordenó el servicio de campana en todos
los cuarteles. y tornadas las precauciones del
caso, para alejar hasta la más remota
eventualidad de trastorno, convocó para el salón
de recepciones de la Casa de Gobierno a todos los
funcionarios públicos, corporaciones y vecinos
más notables de la capital. para que
presenciaran la apertura del pleigo secreto.
marcado con el número 1o.
 
 A la hora señalada, el local de la cita estaba
literalmente atestado de concurrentes. El
Documento facilitado por el investigador José Ramírez
Morales, de su archivo personal.
ministro abrió una pequeña caja de madera.
cerrada con llave, y sacó el pleigo, pasándolo a
manos de los secretarios del Congreso. ahí
presentes. y de las personas más inmediatas.
para que diesen público testimonio de que se
hallaba intacto.
 
 Reconocida la autenticidad' del pleigo y hecha
la declaración unánime de que estaba sin abrir.
el Ministro rasgó la cubierta, desdobló el pleigo y
leyó con voz conmovida el nombre del Dr. Dn.
Roberto Sacasa. Un grito unánime. espontáneo,
sonoro y entusiasta saludó entonces la elevación
de aquel hombre popular y prestigioso a la silla
presidencial.
 
 El Dr. Dn. Roberto Sacasa es uno de los
nicaragüenses más simpáticos. más inteligentes
y más ilustrados del país. Desde muy tierno fue
enviado a Europa. y en París, en ese luminoso
cerebro del mundo culto. coronó con brillo y
lucimiento su carrera profesional de médico.
 
 Es el Dr. Sacasa un personaje de hermosa
presencia, de modales suaves y distinguidos. de
correcta y fácil expresión. de modestia y
honradez sumas y tan simpático para todos, que
no cuenta con un solo enemigo. Es. para los
nicaragüenses de la hora presente. algo así como
el ramo de olivo, que anunció a Noé el día de
bonanza: corno el iris hermoso, que ilumina de
pronto un horizonte nublado, para indicar que la
tempestad se aleja.
 
 Una casualidad, verdaderamente providencial.
hizo que de cinco hombres insaculados, saliera
precisamente el único contra quien no había
odios, ni prevenciones de ninguna clase. La
misma casualidad devolvió a León. la ciudad
maldita por el conservatismo refractario, el
poder que desde hace muchos años perdió y que
nunca habría recobrado de otra suerte.
Notificado el Dr. Sacasa del alto honor que
acababa de depararle el destino, contestó que se
presentaría a tomar posesión en la capital, hasta
el 5 del mes corriente.
 
 Continuó, pues. gobernado el país por el
Ministro Osorno. que a continuación decretó que
se hicieran por cuenta del Estado los funerales
del finado presidente.
 
 Muchos de los lectores del Diario de
Centroamérica ignorarán quizá. cuál es la
historia del pliego secreto de los insaculados.
Paso a referirla.
 
 Nuestra constitución política. escrita en un día
de tregua. cuando estaban humeantes los
escombros de nuestras incendiadas ciudades y
fresca aún la sangre derramada en los terribles
campos de batalla de los anos de 1854. 1855 y
1856. tomó todas las precauciones imaginables
para poner a salvo de la rapacidad militar el
bastón presidencial. Entre esas medidas figuran
la de los pleigos insaculados, para .reponer al
presidente en casos de falta repentina.
 
 Antes de disolverse el Congreso Legislativo, en
sus reuniones ordinarias, elige por votación
directa a cinco senadores, cuyos nombres inscribe
en cinco distintos pliegos, cerrados y
sellados en otras tantas cubiertas blancas,
exactamente iguales. En la Secretaría existe una
urna de bronce, en la cual se depositan los
pliegos cerrados, agitándolos fuertemente para
que se revuelvan: llámese después a un vino de
pocos años y éste saca un pleigo al acaso, al que
se marca con el número 1.0. cubriéndolo todo de
firmas y seguridades: se procede lo mismo con
los números 2.o y 3.o.; y luego. tapada la urna.
son reducidos a cenizas los dos pliegos restantes.
hasta perder todo indicio de su contenido.
 
 Los pliegos insaculados se custodian por el
Ministro de Gobernación hasta el periodo de las
nuevas sesiones del Congreso. en que los
devuelve intactos al soberano, para que éste los
rompa y repita la insaculación al disolverse. con
las mismas formalidades.
El artículo 52 de la Constitución dice: "En falta
repentina, acaecida en receso del Poder
Legislativo, se ocurrirá a los pleigos de que habla
la fracción 4.a del artículo 41. y ejercerá el Poder
el Senador cuyo nombre se contenga en el
número lo. ó el del 2.o ó 3.o si por ausencia de la
república o impedimento físico no pudiere
ejercerlo el anterior en orden. Las funciones de
estos están limitadas al tiempo del impedimento
del primero o del segundo".
 
 Los Senadores, inscritos en los últimos pleigos.
fueron los señores doctores don Roberto Sacasa y
don Adán Cárdenas, General don Fernando
Guzmán, don Rosendo López y don José Dolores
Rodríguez. La suerte, como acabamos de verlos.
escogió al primero.
 
A las 4 de la tarde del día 2 del corriente,
principiaron en Granada los funerales del señor
presidente Carazo. El lujoso féretro fue sacado
del coche fúnebre y llevado en hombros por las
principales calles de la ciudad. Los batallones
con banderas enlutadas, armas a la funerala y
cajas destempladas hacían los honores de
ordenanza al Supremo. Jefe Militar. mientras los
cañones de la plaza atronaban el espacio en señal
de duelo.
 
 La procesión avanzó solemnemente hasta las
playas del Gran Lago. en cuyo muelle estaba
atracado el vapor Victoria. vestido de luto. con
sus fuegos encendidos, silbando lúgubremente y
haciendo los honores con su cañón de proa.
 
Momentos después el sagrado depósito de los
restos del Sr. Carazo, colocados en la tilla del
mismo vapor, en una improvisada capilla
funeraria.
 
A las once de la noche comenzó el Victoria a
surcar las agitadas olas del lago, y al amanecer
atracaba en el muelle de San Jorge. a dos millas
de esta ciudad, donde debía ser inhumado el
cadáver.
 
 Todo el Departamento Meridional parecía
haberse dado cita para aquella hora y en aquel
punto. El Victoria. con sus banderas enlutadas y
a media asta, silbaba ronca y continuamente, y
su cañón disparando de momento a momento,
correspondía los tristes saludos de la artillería de
tierra.
 
 Llegó por fin el instante solemne. El féretro.
fue sacado en brazos, la banda de los Supremos
Poderes, tocaba tristemente, el batallón
meridional hacía los honores militares y la
concurrencia con la cabeza descubierta e
inclinada, mostraba tal tristeza en los
semblantes, que llenaba de opresión el pecho.
 
 Volvía Carazo a Rivas. su tierra predilecta y
en que tanto se le quiso; pero volvía
cómo! ...Convertido en una masa de materia
inerte, a dormir su último sueño en el cementerio
rivense, en una pintoresca colina de donde se
divisa el lago y también el mar Pacífico, que
tanto trabajó por ver unidos.
 
 El pueblo rechazó el carro fúnebre y tornando
el féretro en hombros desfiló silencioso con
dirección a Rivas. Momentos después la recta y
ancha carretera del Gran Lago se cubría
literalmente de cabezas humanas. Aquella
multitud inmensa y compacta avanzaba
lentamente mustia y silenciosa al compás de las
destempladas cajas militares, que marcaban el
paso. La artillería de Rivas resonaba también
lúgubremente en aquella hora.
 
 A las once de la mañana del día tres. el difunto
señor presidente descansaba por última vez en
un enlutado salón de la que fue su morada.
cuando era simple vecino de esta ciudad.
 
A las cinco de la misma tarde se llevó el
cadáver al cementerio. Las solemnidades de este
acto fueron dignas de las anteriores.
 
 Comisionados de distintas corporaciones tomaron
la palabra en los momentos de la inhumación y
fueron fieles intérpretes del sentimiento público.
 
Uno de los oradores dijo: "[lo soñado para don
Evaristo Carazo, la hora terrible de la verdad.
 
El odio de sus enemigos se alzaría desde hoy
rugiente y amenazador. corno el de las
tempestades, para azotar su tumba y no permitir
ni momento de reposo a su memoria, si ese odio
existiera. pero no existe, ni puede existir jamás.
porque si cometió errores, si faltas tuvo. no costó
a sus conciudadanos —oidlo bien— ni una gota de
sangre. ni una lágrima ni la estafa de un solo
centavo.
 
 "Administraciones como esa, que no cuestan
amarguras a los pueblos, que no pesan sobre
nadie, llegará un día en que las echemos de
menos y en que sean para nosotros un bello ideal
difícil de alcanzarse"!
 
Tan luego se supo en León que el doctor Sacasa
era el presidente de la república, la histórica
ciudad pareció despertar de su largo sueño. y
sacudiendo altiva su melena, se levantó grande,
soberbia y compacta con los recuerdos del
pasado y las esperanzas del porvenir. Salía del
Calvario y entreveía su Tabor. Todos los leoneses –
corrieron, lloraron de entusiasmo, a casa del
nuevo presidente. y en su sala de recibo se dieron
un abrazo.
Clérigos y masones, conservadores y
liberales, radicales y ultramodernos se unieron
en un solo pensamiento, ser grandes y fuertes por
la unión: desde aquel momento fueron leoneses,
pero leoneses estimulados deseosos de trabajar
por el engrandecimiento y la felicidad de la
patria.
 
 Los caudillos de los distintos círculos políticos
de Occidente, se encargaron de acompañar
constantemente al doctor Sacasa hasta el día 5.
 
La ovación al nuevo presidente fue constante y de
todos los puntos de la república; su casa se
convirtió en romería; y hubo noche en que hasta
la una de la madrugada, tuviera el doctor Sacasa
que retirarse a dormir atendiendo a sus visitas.
 
 El Partido Conservador de Oriente, mandó
varias comisiones, de las cuales fue portavoz el
señor Anselmo Hilario Rivas. Parece que este
caballero externó en su discurso el pensamiento
de que. siendo el doctor Sacasa hijo de
conservadores, amamantado por conservadores y
enrolado en las filas de éstos, tenía obligación de
ser consecuente con tales antecedentes. Rícese
que el doctor Sacasa estuvo pronto a contestar
que, debiendo su elevación a la Providencia, no le
debía nada a ningún círculo político, que
mandaría con todos y sería su único norte el bien
del país.
 
 Llegó por fin el día de la partida. Veinticinco
mil personas acompañaron al señor presidente a
la estación de León. Se llenaron, apiñándose la
gente, tres vagones del ferrocarril, quedándose la
mayor parte de la concurrencia por falta de
cabida.
 
 En Managua esperaban nuevas ovaciones al
doctor Sacasa. En medio de todas ellas y entre
el regocijo general. prestó solamente el
juramento constitucional el día 5 y leyó en ese
acto el manifiesto que supongo reproducirá el
Diario de Centro América; manifiesto breve y
lacónico, que termina con estas dignas palabras:
"La opinión pública es la que debe guiar a un
gobernante: así es que recibiré con placer las
observaciones que se me hagan; y el día que me
convenza que vosotros no estáis satisfechos de mi
conducta, entregaré con verdadero regocijo el
poder que ahora constitucionalmente recibo, en
manos de quien pueda dirigir con acierto los
destinos de la Patria".
 
 Dícese ya que los genuinos de Granada están
descontentos del giro que toman las cosas, que
han visto con desagrado las pretensiones
leonesas y que se tocan los resortes lugareños
para que reproduzcamos a los güelfos y gibelinos
de Italia. Dícese también que está para caer el
Ministerio y todos los principales empleados.
Estos decires pudieran ser ciertos. pero de
ninguna manera temibles. Nicaragua no puede
retrogradar.
 
 La cuestión de nacionalidad centroamericana
está a la orden del día. El presidente Sacasa
ofrece sostenerla en su manifiesto inaugural, y
un periódico de Granada refiere que el ministro
americano ha hablado de ella en palacio.
 
Ojalá que el esfuerzo del patriotismo nos
devuelva la patria que perdimos en la oscura
noche de nuestras miserias y tristes rivalidades.
 
 En el centro casi de las ricas plantaciones
bananeras de la costa norte de esta república, se
trazó hace dos años la bonita y floreciente ciudad
de Siquia, situada propiamente en la confluencia
de los grandes ríos Rama y Siquia que riegan y
fertilizan aquellas tierras.
 
 La ciudad había decaído un tanto con la baja
del banano y con el monopolio de los vapores
fruteros, tomados por ricos empresarios; pero en
estos últimos días se había salvado el
inconveniente del monopolio, y la población de
Siquia se levantaba de sus cenizas, como el ave
fabulosa, más pujante y activa.
 
 Cuando los moradores estaban más halagados
por justas esperanzas, una lluvia continuada y
abundante oscureció el sol y recreación los ríos.
 
La corriente invadió el recinto de la ciudad y fue
creciendo, creciendo y siempre creciendo, en
unas partes lentas y tranquilamente, en otras de
golpe y formando gigantescos remansos hasta
alcanzar la fabulosa altura de 22 yardas.
 
 Una parte considerable de la población tuvo
tiempo de huir a una colina inmediata y salvar
así sus vidas. Desde aquel asilo veían pasar los
infelices náufragos sus casas, sus muebles, sus
animales domésticos y hasta los árboles de sus
cultivos arrastrados por la turbia corriente.
¡Todo acabó!....
 
La catástrofe de Jonhstown se reprodujo en
miniatura en las desiertas playas de la costa
norte. El dolor, la desesperación de aquellos
infelices lo describió con mano maestra Bolet
Peraza en una de sus últimas y elocuentes
revistas.
 
 Cesó la lluvia, bajaron las aguas a su antiguo
nivel y donde estaba la ciudad de Siquia apareció
un pantano, sembrado de cuerpos corrompidos,
apesta de ros miasmas. La malaria
azotó, entonces a los sobrevivientes. Los
cadáveres hallados pasaban de 32.
 
Tales son las últimas noticias que nos traen los
diarios de la semana.


 

PALABRAS DEL DISCURSO DE PEDRO ORTIZ EN LOS FUNERALES DEL PRESIDENTE CARAZO.


 

 

Don EVARISTO CARAZO, electo popularmente en los
comicios de 1886.
Tomó posesión de la presidencia de la
República el 1° de Marzo de 1887, y muere en la ciudad de
Granada de un infarto del corazón el día 1° de Agosto de
1889 sin completar su período presidencial de cuatro años.
 
El último de los presidentes conservadores del
período de los 30 años en que el país fue regido
sabiamente por gobernantes apegados a la ley, en los
que “la probidad era en ellos virtud obscura, que a
fuerza de característica, a nadie enaltecía” (palabras del
discurso de Pedro Ortiz en los funerales del presidente
Carazo).
 
La nobleza de su fisonomía, casi beatifica, era el
reflejo de la bondad de su alma “en la que el cielo
puso infinita parte de sus complacencias”.
 
Adscrito al partido conservador, del que fue una de
sus más fuertes columnas, no se apartó jamás de sus
filas, no obstante, las acerbas críticas de que fue objeto
su administración de parte de sus mismos
correligionarios políticos.
 
Durante su gobierno la libertad de imprenta alcanzó
su máxima expresión; los caudales públicos tuvieron
en él su más celoso guardián, y la paz su más firme
sustentáculo.
 
Su hierática sencillez de costumbres no sufrió
alteración alguna con las alturas del poder que ejerció
con moderación y templanza.
 
Con él se cierra un Capítulo glorioso de nuestra
historia: de una serie de presidentes, electos
constitucionalmente, en alternabilidad ininterrumpida,
que, al ocupar la Primera Magistratura de la Nación,
dieron honra y renombre a Nicaragua, haciendo de ella
la Suiza Centroamericana.
 

PARQUE CARAZO

LA INAUGURACIÓN DEL BUSTO DE DON EVARISTO CARAZO.

La celebración del 15 de setiembre de 1906 fue utilizada para la develación del busto del ex presidente de la República Evaristo Carazo (1887-1889).

 Cerca del monumento se encontraba el jefe político, coronel Ignacio Zambrana, los miembros de la corporación municipal de Rivas, el directorio del Club Liberal Nacionalista: el general don Isidro Urtecho, comisionado de la municipalidad de Granada; el general don Juan Bautista Sáenz, por las de Managua, Chinandega y Carazo, el ingeniero don José C. Muñoz, por la de Masaya, y muchos vecinos principales. 

En su discurso, el señor Urtecho resaltó las cualidades de don Evaristo Carazo:

  • “No fue la vida de Carazo de relumbrón. Hombre de trabajo, ante todo, adquirió en él lo que jamás niega al que sabe emprenderlo con inteligencia, honradez y sobriedad, cualidades que unidas en él a un carácter sencillo y afable, le dieron desde muy temprano esa popularidad que conservó siempre; y sobre todo, en el trabajo fue donde adquirió ese sentido práctico que tanto le distinguió, y que más tarde llevó con mucho provecho a las altas esferas del poder (El Comercio, 14 de
  • setiembre de 1906,



GALERIA DE NOTABLES RIVENSES LCDO. DON LAUREANO PINEDA

Autor:  Urtecho, Isidro


Se destaca egregia la figura del Licenciado don Laureano Pineda, Supremo Director del Estado, nombre dado entonces, por la Constitución de 38, al primer mandatario del país: y como homenaje de justicia a su memoria, debo a él el primer boceto da esta galería.

Hijo de padres humildes, dice el historiador Pérez en una semblanza que para sus discípulos escribió de este personaje, en LA TERTULIA, de Masaya. aludiendo al pelo duro y color moreno de su padre don Pedro Benito Pineda, de León, casado con doña Rufina Ugarte, de este Departamento. Hijo de padres pobres sí, pero humildes en aquel sentido, no, desde que la democracia ha nivelado entre nosotros todas las cunas, y no admito- le más distinción que la del mérito, y Pedro Benito Pineda lo tenia bastante, puesto que en 1826 ascendió al poder, como se verá después.

 Radicaba este matrimonio en Potosí. importante población de este departamento, y allí nació Laureano Pineda, en 1802, Su primera educación la recibió directamente de su padre: pero sus estudios mayores los hizo en León. El de leyes, en Guatemala: pero no se recibió allá de abogado, sino que quiso. como ofrenda de cariño a su país, venir a recibir su título a León, cuya Universidad : tenía por entonces la fama de ser el segundo centro de instrucción en Centro América: y poco tiempo después, sus extensos conocimientos generales y los profundos que poseía en la ciencia jurídica, su carácter afable, su modestia y su rectitud, le dieron altísimo renombre y vino a ser estrella de primera magnitud en el foro nicaragüense, donde ya brillaban con igual esplendor. los Zavalas, Rosales, Vijiles, de Granada, y los Buitragos, Ayerdis. Cuadras y Mendozas, de León, con otros que mi memoria olvida de pronto.

 Al recordar esas grandes figuras, podemos envanecernos todavía de que no ha menguado en nada el lustre que ellas le dieron, manteniéndolo ayer muy brillante. los esclarecidos, nombres de Zepeda. Ayón. Barherena, Estrada, Selva, etc.: y hoy multitud de personas de todos los departamentos, entre los cuales descuellan, Barrios, Madriz, Ayón, González, Quiñónez, AguiJar. los Osornos, Meneses, 'M, C. Matus. Vijil. Castillo, Padilla, Hurtado, etc., etc., cuya ciencia y probidad no desdicen de los tipos primitivos.

 He señalado ya algunos de los principales rasgos, que informan la fisonomía moral del licenciado Pineda, los cuales procuraré desarrollar y completar en el curso de este trabajo; en cuanto a su aspecto físico, copio de Pérez las siguientes líneas: ''Era bastante bien parecido, tenía la estatura elevada, el color claro rosado, la nariz pequeña, los ojos amarillos y hermosos, la frente despejada y la cabeza medio calva. que a fuerza de peinarse procuraba cubrir con el pelo un poco rizado: su voz era suave y agradable, de manera que el conjunto era demasiado simpático".

 A pesar de sus cualidades que le hacían tan sobre saliente en la sociedad. ni le atraía el ruido, ni le seducía el brillo de ella; amaba la sombra, su carácter tendía a la vida privada, y eran las dulzuras del hogar- el único encanto de su vida: y así se explica que fue casado tres veces.

 y las tres veces feliz en su matrimonio, acreditándose de amantísimo padre y. tierno esposo, sin degenerar en egoísta, porque esos goces tranquilos y puros los interrumpía él diariamente, en provecho de multitud de jóvenes que instruía con mucho cariño, hasta el punto de considerar a sus discípulos como una extensión de su propia familia, Tan elevados méritos no podían quedar como el delicado perfume dentro del vaso que lo contiene: era abogado y tenía necesidad de su profesión para la lucha por la vida: era ciudadano y debía sus servicios al país. Se puso en evidencia el abogado, y el clamor general luego, arrastró le a la vida pública que desdeñaba: pero si salía de la esfera privada con repugnancia, para asumir un puesto público, su alma se templaba al calor de las circunstancias y sabia mantener firme La autoridad y dar a todos sus actos suprema majestad.

 Es el carácter lo que forma al hombre, y sobre todo lo que constituye al hombre público; y era esta preciosa prenda la que más brillante lucía en la vida pública de Pineda. y la que más realce le dio, como se verá más adelante.

 Deslizábase. pues, quieta y tranquila la vida de Pineda. entre el hogar, sus discípulos Y el foro, cuando se desató furiosa la tempestad política que desbastó al país en 1826. y el rayo que derribó entonces a su padre, Pedro B. Pineda, vino de rechazo a desgarrar el corazón del hijo: triste acontecimiento que me es preciso narrar.

 Cuando se sabe, ejercía Cerda en aquella época. por elección popular, el mando supremo del Estado, delcual era Vice Jefe Argüello: pero carácter e ideas de Cerda no se conformaban con las ideas más adelanta.

das que predominaban después de la independencia, Y habiéndose puesto en choque con la Asamblea, ésta lo suspendió en el ejercicio de sus funciones, por acusación que le hizo el vice Jefe. sobre el cual vino a Le objetaron la dificultad de reunir la Asamblea y que las circunstancias demandaban un pronto juzgamiento, y entonces, alzándose el Magistrado, aunque enemigo político, como se ha visto, de Cerda, sobre aquel mar de embravecidas pasiones, sereno por la conciencia, firme por sus convicciones, con la suprema dignidad que sabía imprimir, en su caso, a todos sus actos, dijo aquellas palabras, sublimes por la ocasión:

NO SOY YO, SEÑORES, ABOGADO DE CIRCUNSTANCIAS'':

palabras que en honor del foro nicaragüense merecían estar grabadas en el más augusto templo de la ley, en la sala de la Corte Suprema de Justicia Ingratos son a veces los pueblos con sus grandes hombres Pineda, orgullo de esta sociedad, apenas tiene aquí por memoria el nombre de una calle.

más impuesto por la costumbre de llamarla así, porque en ella vivía Pineda, que por verdadero homenaje a su memoria.

 Ahora que la Municipalidad de Rivas, levantándose a la altura de su deber, quiere revivir la memoria de sus hombres distinguidos que la tierra cubre ya, acaba de erigir un busto a la memoria de Carazo, en el Parque de su nombre.

de justicia se hace otro esfuerzo patriótico para elevar otro igual a la memoria de Pineda.

Y Managua, sobre cuya frente puso la diadema de capital, arrastrando por ella : todo el furor del León despojado, tanto como Rivas, debe también un recuerdo inmortal que eternice esta memoria querida. y que se alza con tanto esplendor en la patria.

Rivas. Octubre de 1907.




FRANCISCO URCUYO MALIAÑO

 

Ex Presidente Constitucional de Nicaragua y Medico de Profesión,  orador de vocación, su arte sentimental era la poesía , Urcuyo Maliaño fue un hacedor de versos y ovillejos elegantes y de rima perfecta.

Poeta de cantares Íntimos  muchos de los cuales fueron escritos en la hacienda Nahualapa junto al lago Cocibolca propiedad de sus padres Francisco Urcuyo Hurtado y María Rogelia Maliaño de Urcuyo. En la plenitud de esas horas frente a la isla de Ometepe con gran sentimiento le canto a la Patria, a la bendita mujer que nos brinda su ternura, canto a la Madre, le cantó al Nazareno que con su cruz sobre sus hombros es un rayo de luz prendido en la humanidad, le canto a nuestra Raza Indígena, a Rubén Darío, al Leonismo, al Rotarismo a Familiares y amigos.

El Dr. Urcuyo Maliaño, como escritor consagrado ha escrito diversos libros, ensayos, folletos educativos, científicos etc. 

 

 

 

 

CANTO A LA MADRE

 

A la venerada memoria de mi

Madre María Rogelia Maliaño

de Urcuyo y a todas las madres

                   de Nicaragua y el mundo.

 

 

Madre:

  Ser pegado a mí ser como una conciencia,

amor pegado a mi amor como un sacramento,

me diste la vida que tengo y sus ilusiones,

me diste tu sangre, me diste calor,

escribiste la historia de los corazones

sobre el lienzo infinito del dolor.

 

Madre:

  Bendita mujer de mis ternuras,

abnegación hecha miel en los azahares de tus senos,

siempre eras la misma, sonríes con la aurora,

con el ocaso, con el niño que en tu pecho llora,

con el hijo que arrulló en tus brazos.

 

  El navegante que entona cantares,

guarda en silencio tu canción de cuna

y le canta en la ruta de los mares,

bajo el dorso radiante de la luna.

 

  El valiente soldado en su arrebato,

brinda a la patria tu inmortal grandeza,

y se inclina reverente cuando besa,

la dulcísima visión de tu retrato.

 

  Los que profanan tu nombra y tu hidalguía,

aquel que mata y destruye tu idealismo,

el perdón de tus labios, madre mía,

los conmueve en el fondo del abismo.

 

  El campesino humilde de la choza solariega,

bendice tu rebozo que huele a santidad,

el opulento abraza tu crespón de seda,

y eres reina de reinas,

lo mismo allá en el monte,

lo mismo en la ciudad.

 

  Los que se alejan del solar materno,

el que dejó tu virginal fragancia,

una lagrima santa de tu recuerdo,

vierte en la fría quietud de la distancia.

 

  El huérfano que llora tu partida,

el hijo triste que adoraste tanto,

es un barco sin velas que la vida

destrozó en un rincón del camposanto.

 

  Madre:

     Verticalidad sublime

que el universo embellece,

inmenso amor que enaltece,

bendito amor que redime.

 

   Madre:

     Virtud hecha gotita de agua en el tejado de mí

existencia,

Pureza hecha lirio en la enredadera de mi pensamiento,

ser pegado a mi ser como una conciencia,

amor pegado a mi amor como un sacramento.



 

 

CANTO AL GENERAL

AUGUSTO C. SANDINO

 

 Es Sandino la eterna visión de Nicaragua, 
plasmada en la grandiosa extensión de sus praderas,
es la raza que intrépida navega en sus piraguas,
desafiando a las rubias naciones extranjeras.
 
  En su puño de bronce và la espada en la mano,
en su pecho valiente lleva el alma encendida,
y cabalga por montes en su lucha soñada,
despertando en los pueblos la ilusión de su vida.
 
  Sombría esta la noche, callada, triste, sola,
hay fuerzas invasoras en suelo segoviano,
triste América esta, la América Española,
los “ gringos” mancillaron sus bosques soberanos.
 
   ¡Oh el eterno silencio del valle ensangrentado!,
allí no hay ambiciones ni negros egoísmos.
es el combate a muerte de un tigre acorralado
salvando a Nicaragua con gloria y patriotismo.
 
Lleno de santo amor patrio,
nunca olvidare que un día
toda inquietud libertaria
es rocío de pasión
Sandino es el Gigante guardián de la armonía.
El es en la montaña el sol de la Nación.

 
 

CANTO A RUBEN DARIO

 

   Padre y Maestro del verso Castellano,

arrogante señor de la harmonía,

encendiste el cielo Americano

con el dulce rimar de tu poesía.

 

  Poeta altivo Rubén de Nicaragua,

delicado cantor de la belleza,

es tu lira torrente que desagua

en el ancho caudal de tu grandeza.

 

  Bajo el rustico pórtico que embruja,

tu fe renace potente, visionaria,

y en la paz celestial de la Cartuja

se oye místico rumor de tu plegaria.

 

  El lobo fiero en tu pasión se espanta,

San Francisco es remanso para ti.

en las rutas de oriente se agiganta

la sangrienta cabeza del Rawi.

 

  El cisne curvo de plumaje blanco,

la musa esbelta , risueña y soñadora,

hay suspiros de amor en el barranco,

tiende el cóndor sus alas a la aurora.

 

  Maestro:

      Ya tu lira inmortal nadie la alcanza,

te alejaste radiante como el día,

y en tus cantos de Vida y Esperanza,

nos dejaste el azul de tu poesía.

 

  Bajo el arco triunfal de la victoria,

un tropel de armonía se desata,

duerme un león en la cumbre de la gloria,

a los países del panida de mi patria.

 

  Se fue la rima soñada,

quedo el Parnaso vacio

y los cisnes en el rio

se fueron en desbandada.

 

 

 

 

 

 




Creo, pues, haber cumplido con mi deber,
EMANUEL MONGALO.

Bueno mi querido POETA y PINTOR y amable lector, aquí los dejo y como este libro termina con el Poema PAZ, haciendo un poco de humor pues los dejo en PAZ y quedamos en PAZ y jugando, por que como en todas las cosas, hay mucho por hacer, escribir y decir. Mientras tanto FELICITACIONES LEONEL JOSE BIENVENIDO LACAYO MALIAÑO MARENCO HURTADO ORTEGA GALLEGOS Y UGARTE.QUIEN MAS CONOCE A RIVAS MAS QUIERE A NICARAGUA (R.E.V.J.) Dr. Ramón Ernesto Valdez Jiménez "Quien más conoce a Rivas. Más quiere a Nicaragua" "La Rivensidad es: raíz, tronco y flor de nuestra nicaraguanidad". "Un pueblo con cultura, es un pueblo en pleno desarrollo"

1 comentario:

  1. Se puede escribir una Historia diferente si se basa en un tema o trama ya conocida.
    Recuerdo de joven apasionado por una Historia diferente como trama en un viaje de dos años a la ciudad de Mexico
    mientras esperaba los medios de transporte recordando largos momentos de mi pasado siempre mi imaginación discurseaba con amargas verdades, pero salía siempre venciendo en bien sobre el mal.
    Actualmente creo que Rivas a jugado a lo grande el que quiera investigar encontrara a una Nicaragua histórica, heroica y vencedora en una ciudad de grandes batallas como lo fue maratón en Gracia.

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Sinopsis Histórica de Rivas