Pintura del encuentro entre Gil Gonzáles y el Cacique Nicaraghuac

Pintura del encuentro entre Gil Gonzáles y el Cacique Nicaraghuac
Pintura de Juan Fuchs, un artista con alma nicaragüense "El encuentro entre Gil Gonzáles y el Cacique Nicaragua"

martes, 16 de abril de 2024

QUE SE DIJO DE RIVAS MI VIEJA CIUDAD...

 

PROFECÍA DEL ALFAQUÍ A LOS NICARAGUAS: "VOSOTROS POBLAREIS CERCA DE UNA MAR DULCE, QUE TIENE A VISTA UNA ISLA, EN LA QUAL AI DOS SIERRAS ALTAS..."









1523
El primer español que visitó Rivas Antigua ciudad india de Nicarao fue Gil González de Avila, y el cacique Nicaragua lo recibió en paz.

LA PRIMERA ALABANZA QUE RECIBIÓ LA PROVINCIA:



Es de las más hermosas e aplacibles los llanos de Nicaragua
que se puede hallar en estas Indias, porque es
fertilísima de maizales é legumbres; de diversas frutas;
de mucho cacao, que aquella fruta que parece almendras
y entre aquella gente es moneda, con la cual se compran
todas las cosas que de mucho ó poco precio es, así como
el oro y los esclavos y la ropa y lo que coges de comer y todo lo demás.
Hay mucha miel é cerca, é mucha montería de puercos é venados
é otras salvajinas é conexos é otros animales, é muchas
é buenas pesquerías, así de la mar como de los ríos é lagunas:
mucha abundancia de algodón, é mucha é buena ropa
que de lo se hace, é lo hilan é tejen las indias de la tierra.
Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdez (1478* 1557),
el primer cronista oficial del Nuevo Mundo
lo fue también de Nicaragua, "hombre de mucha observación e intrepidez, aunque miedoso los demonios y hechicerías",
se limitó a exponer con atractivo y en forma viva
el espectáculo que le ofrecía nuestra tierra,
De ahí la primera alabanza que recibió la provincia:

1849


Fui recibido en la finca de Cacao que pertenecía al señor hurtado uno de los senadores del estado, y por cuya invitación me encontraba entonces en esa zona de la república. La casa está en lo alto y en el amplio corredor que ocupa todo el frente, el señor Hurtado y su familia disfrutaban, con toda comodidad. Al día siguiente visita municipios como el Obraje, Potosí, San Jorge, El valle de Brito y haciendas productoras de añil. Asuntos urgentes que tuvo que atender en la capital de león y que lo obligaron a retornar, interrumpieron su periplo y principal mente una excursión a la isla de Ometepe.

SQUIER

1856
  •  tiempos históricos en
  • Rivas Como dijo un Frances el gran Eliseo Reclus ¿Por qué el nombre de Rivas no
  • toma sitio en la historia de los hombres, al lado del de Maratón?

 1857



Aquí en verdad, parecía la región de la eterna florescencia, en donde rústicamente y sin ninguna atención, las plantas más raras y las flores más bellas emiten su fragancia singular saturando el aire de ricos bálsamos,
¡APACIBLE "SANTA URSULA"! ¡PASARÁN MUCHOS, MUCHOS AÑOS, ¡ANTES QUE TU SOLEMNE BELLEZA PUEDA BORRARSE DE MI CORAZÓN!
WILLIAM V. WELLS
1859




Tal es la historia de Rivas. La campiña inmediatamente a la redonda es justamente tan vigorosa como para suministrar todo lo que los hombres puedan desear. Tres cosechas buenas se pueden cultivar anualmente. El maíz da por término medio de cincuenta a sesenta bushels (1) por acre. El añil crece abundantemente; maderas preciosas; y el mas sabroso y espirituoso café que hayamos bebido, a mi saber y entender superior al café de Moca. En un tiempo Rivas ocupó una posición prominente para el comercio; su puerto, San Jorge, está a cuarenta y cinco millas más cerca del rio San San Juan que Granada, y los terrenos próximos alrededor de San Jorge son bien cultivados y ricos; pero la conexión ahora completamente establecida desde el Pacífico, lo tiene privado de toda importancia y Granada viene a ser al mismo tiempo la localidad favorita del Estado.
PETER STOUT
1859


“Jardín de la república, joya preciosa, esmeralda de imponderable valor, tierra de promisión.
TOMAS MARTINEZ
1838-1878


El rivense es un hombre "culto". La ciudad era plana, exceptuando un montículo de cascajo de regular tamaño llamado el Tolondrón, ubicado del Mesón de Espinoza sesenta varas al Sur, colindando al Norte con la casa de Pilar Cubero, al Sur con la calle real o central; actualmente es la que va de la Escuela Internacional de Agricultura, a la Parroquia San Pedro.
ORTEGA ARANCIBIA

1866


Yo no conocía Rivas, pero me lo imaginaba, Parodiando al otro.
Pues bien, me la imaginaba muy bonita la ciudad, muy bellas sus damas, muy cumplidos sus caballeros
Y pare ud. De contar. ¿habré de decir que superó a lo que yo me imaginaba para que se me crea? Corolarios, esa tierra caballeros,
Es un lugar de flores y luceros.
La sociedad de Rivas- sigue diciendo el poeta- Es sin duda alguna la más alegre de toda La república y de un natural complaciente Y afable.
RUBÉN DARÍO
1867


Al divisar los volcanes Concepción y Maderas, diría de estos: " del centro del hermoso lago emergen dos maravillosas pirámides arropadas en un verde fresco y suavísimo, veteadas sus faldas de luces y de sombras; sus cimas perforan las errabundas nubes. parecen los volcanes apartados del vértigo del mundo, tan tranquilos, así como están, inmersos en sueño y en reposo. ¡Qué bien se podría vivir en sus bascosidades, en sus laderas bañadas de sol, y sus aireadas cañadas después del fatigoso trabajo diario, lejos de la ansiedad y el desasosiego de un mundo estrepitoso y agresivo! A estos volcanes no se les ve basamento, pues surgen abruptamente del agua.
MARK TWAIN
1870


Después de Granada y León, ningún Departamento ha dado tantos presidentes al país como Rivas.
GENERAL ISIDRO URTECHO CABISTÁN,
1875


La ciudad de Rivas es como un jardín, los patios y haciendas eran pintorescas y muy bien cuidadas, poseían alamedas de mangos y frutales, pero además de flores y frutas también era" Un almacigo de mujeres bonitas.
Rivas era una ciudad de seiscientos metros de Este a Oeste y quinientos metros de Norte a Sur, en la parte sur cruzaba un rio llamado Pesa o rio del Rastro, en nuestros días el Rio de Oro, en esta extensión de seis cientos metros por quinientos, el limite de la ciudad era por la parte norte la hacienda santa Úrsula, por el sur era abierto, con pequeños ejidos y el barrio la Puebla, llamada antiguamente Aposonga, por el este la hacienda Mongalo, esta comenzaba donde actual actualmente está la Farmacia Rivas hacia el este, por el oeste hacienda Guadalupe.
MANUEL PASOS ARANA
1907
La ciudad es típicamente centroamericana. Los barracones, la iglesia parroquial, el club y muchas de las tiendas se enfrentan a una plaza descuidada, que se utiliza como patio de armas y para las corridas de toros que se celebran varias veces al año. Alrededor de las puertas del barracón se encuentran una serie de soldados descalzos, vestidos con overoles y jerseys de algodón azul, y distinguidos de los civiles solo por bandas rojas alrededor de sus sombreros de paja.
Los paisanos cabalgan en nubes de polvo, sus dedos gordos empujados en estribos diminutos y sus alforjas repletas de compras. Sobre los techos cerca del pequeño mercado, multitudes de zopilotes se posan en filas sombrías, listo para realizar sus repugnantes funciones sanitarias.
El país alrededor de la ciudad es maravillosamente hermoso, y numerosas calles sombreadas atraviesan amplias praderas salpicadas de ganado, y entre plantaciones de café y cacao a la sombra de árboles de flores brillantes y cubiertas por cactus gigantes o hileras de mangos Desde las colinas vecinas Uno puede mirar a través de millas y millas de tierra fértil y ondulada hasta un lago distante y volcanes sombríos y somnolientos.
LIEUT. J. W. G. WALKER, U. S. N

1951


“Rivas”, feliz tierra de los mangos,
de azahares y marangos
que atesoras para mí,
las caricias de dos mares
con sus brisas y cantares
son mis himnos para ti.
FRAY SECUNDINO GARCIA
1992
Antigua villa de la purísima concepción te elevó a ciudad por tus méritos y patriotismo y hoy eres: “patrimonio cultural de la nación” en la fuente vigorosa del civismo por eso el Dr. Ramón Valdez junto al lago y sus piraguas escribió con nitidez
“QUIEN MÁS CONOCE A RIVAS MÁS QUIERE A NICARAGUA”
FRANCISCO URCUYO MALIAÑO.

1998
¡Mi vieja ciudad! ¡Qué quieres que te diga!
¡Te doy un saludo, o un responso!

Del libro Paginas de la Historia de Rivas.
Leonel Lacayo Maliaño
Rivas: Mito que vive al recordar, te vi. sangrar
en la oración de las campanas, es el preludio azul
de la paz, heroica ciudad, quimera de luchas
y esperanzas.
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